Lucas Confalonieri: “El 2022 va a ser un año desafiante para el mercado de capitales”

Economía

El Managing Director de AdCap analizó el presente y el futuro del sector, en relación con las necesidades de financiamiento tanto de las empresas grandes como de las pymes.

“Vemos un mercado de capitales que va a seguir activo, creciente y tratando de ir cumpliendo los requerimientos de diversos receptores con el fin de dar respuesta a las necesidades de inversión”, señaló Lucas Confalonieri, Managing Director de AdCap al analizar la actividad del sector.

En diálogo con Ámbito, dijo que tras los efectos de la pandemia, “las compañías que han podido sobrellevar la situación, han encontrado en el mercado fondos de inversión que tenían liquidez, y se pudo seguir trabajando a buenas tasas y con buena demanda”. Pronosticó que “el 2022 va a ser un año desafiante, ya que las compañías han crecido y obtenido buenos resultados, por lo que el mercado de capitales va a ser una herramienta necesaria para que las empresas puedan fondearse”.

Periodista: ¿Cuál es su análisis acerca de cómo se estuvieron financiando las empresas a lo largo del año?

Lucas Confalonieri: El financiamiento de las compañías a lo largo de todo el año a través del mercado de capitales ha sido interesante. Hemos visto volúmenes tanto para las grandes empresas que son los emisores recurrentes de obligaciones negociables, como también para aquellas pymes que van por el régimen simplificado, por la ON simple avalada, donde también los fondos comunes de inversión pyme han tenido un desempeño importante en cuanto a la demanda de este tipo de productos. Respecto de lo que fueron las clases de emisiones, más sobre principio del año vimos una preponderancia por emisiones atadas al dólar linked, sobre todo por la expectativa de devaluación que se fue incrementando de mitad de año para adelante, teniendo en cuenta el periodo electoral, donde en general hay determinada incertidumbre. Y también, hemos visto muchas emisiones atadas a operaciones CER u operaciones UVA, es decir indexados por inflación, donde muchas compañías fueron buscando fondeo en esos dos tipos de productos. Es decir, en términos generales fue diverso a lo largo de todo el año, con una preponderancia en el primer semestre, en operaciones atadas al dólar linked y después en un mix entre operaciones de dólar linked, CER, o UVA, para poder captar toda la parte de la curva atada a la inflación.

P.: Los últimos meses los bancos ofrecieron mejores tasas que el mercado de capitales, ¿cómo imagina que puede ser a futuro?

L.C.: Los bancos han estado muy a agresivos este año, sobre todo a partir de junio en adelante, principalmente en lo que son las líneas productivas para empresas y demás, en tasas que resultaron en general y en promedio, más competitivas de lo que se podía acceder a través del mercado. Esto no es la primera vez que lo vemos, ha pasado anteriormente ya que los bancos tienen que ir cumpliendo sus cupos, y eso genera que las compañías tengan una oportunidad de financiarse a costos menores que en el mercado, pero todo eso en algún momento hace un catch up y las tasas se equilibran de alguna manera. Siempre decimos, el mercado de capitales es algo complementario al sistema bancario donde las compañías tratan de buscar siempre cuál es la mejor tasa, y siempre tener las mejores alternativas. Nosotros creemos que la demanda de mercado va a seguir estando, ya que los fondos vienen aumentando los Assets Under Managment que administran los diferentes tipos de activos. Por otro lado, la compañía de seguro, de parte de los fondos pymes que tiene que tener un porcentaje de su cartera alojado en este tipo de activos, también vienen creciendo y la demanda de este tipo de productos se ha incrementado. Entonces, a medida que los bancos van cubriendo sus cupos o van terminado de cumplir con el requerimiento de las líneas productivas, las compañías vuelven a buscar en el mercado poder completar el financiamiento que necesitan como para poder ir terminando su tesorería.

P.: ¿Qué tipo de inversiones están haciendo las empresas?

L.C.: Las empresas se encuentran con bastante liquidez en pesos, por el tema del cepo y demás restricciones, por lo que, en este sentido, muchas compañías, sobre todo las más grandes están utilizando las inversiones a través de fondo de inversión, en particular ahí, que tiene un sentido lógico respecto a lo que son emisión de obligaciones negociables, la mayoría de las inversiones a muy corto plazo, se centralizan en fondos de Money Market. Por otro lado, aquellas inversiones que tienen un plazo un poco más largo, de 30 días en adelante, las vemos en un mix de fondos de dólar linked, es decir fondos contra la devaluación y también fondos que ajustan por la inflación, es decir fondos ajustados por UVA o CER. Después, las corporaciones que tienen tesorería activa buscan ir comprando bonos u obligaciones negociables con otras empresas corporativas, y van directamente a ese tipo de bonos, tanto emitidos por el Estado como también subsoberanos, emitidos por las provincias.

P.: ¿Qué impacto considera que tuvo la pandemia en el mercado de financiamiento de las pymes?

L.C.: Respecto de las pymes la pandemia tuvo diferentes efectos. Por un lado, y como punto positivo, se generó una aceleración grande de todo lo que es la parte digital, a través de MAV (Mercado Argentino de Valores), que es el mercado donde las pymes se financian mediante el descuento de cheques, factura de crédito electrónica o pagarés bursátiles, toda la digitalización ha sido muy importante. El desarrollo del Debi Check, la factura electrónica y el pagaré electrónico, han acortado la distancia sobre todo para las empresas radicadas en el interior. Con lo cual la pandemia misma, vino a acelerar esto, a simplificar los procesos, a bajar la logística, a bajar los errores que se podía llegar a tener con la emisión de cheques físicos y demás. Con lo cual creemos que este fue un efecto muy positivo, aproximadamente el 80% de todo lo que se negocia en el mercado de cheques, facturas, o pagaré se realiza en forma electrónica y ya no en forma física como era antes, con lo cual fue algo muy importante. Por otro lado, el año pasado, cuando arranco la pandemia, se produjo una contracción por los cierres y una baja en la actividad. Pero las compañías que han podido sobrellevar la situación, han encontrado en el mercado fondos de inversión que tenían liquidez, y se pudo seguir trabajando a buenas tasas y con buena demanda.

P.: ¿Cuál es el monto inicial de una pyme que busca ingresar al mercado de capitales?

L.C.: Nosotros lo vemos siempre como un camino que la pyme puede empezar a hacer. Trabajamos con muchas compañías que salen a buscar financiamiento desde 1 millón de pesos y después siguen escalando, salen al mercado a aumentar su capacidad de fondeo, hasta compañías que después terminan emitiendo una obligación negociable pyme o un fideicomiso por 100 o 200 millones de pesos. No hay un mínimo en el cual se puede desarrollar todo eso. Las compañías pueden ir a buscar financiamiento conforme la capacidad de repago que tiene cada una. El mínimo quizá aparece más en la emisión de un producto estructurado, en un fideicomiso o una obligación negociable por los costos asociados que tienen, por lo que ahí si se pueden ver determinados montos que justifican para que el costo financiero total sea razonable. Pero la realidad es que, para emitir un cheque, factura o pagaré, no hay un mínimo y esa es la idea, que las compañías entiendan que se pueden financiar a través del mercado que es algo complementario al sistema financiero y de a poco ir haciendo este camino para ir creciendo de acuerdo a sus necesidades de fondeo.

P.: ¿Cómo cree que será 2022 para el mercado de capitales y para las empresas y su financiamiento?

L.C.: Creo que va a ser un año desafiante. Las compañías, a nivel general y dependiendo de las diferentes industrias, han venido creciendo y están terminando el año con buenos resultados. Creemos que el mercado de capitales va a ser una herramienta muy necesaria para que las empresas puedan fondearse, hay muchos proyectos vinculados con las compañías de energía que requieren de inversiones a mediano plazo, entonces el mercado de capital da respuesta con la emisión de obligaciones negociables. Asimismo, ocurre algo similar en el sector público, donde municipios y provincias necesitan salir al mercado para financiar distintos planes de infraestructura.

En general, vemos un mercado que va a seguir activo, creciente y tratando de ir cumpliendo los requerimientos que tienen los diversos receptores a fines de poder dar respuesta a las necesidades de fondeo y de inversión, que van teniendo en sus planes.

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