Luciani: "La cadena de pagos sufrió un sacudón; no una ruptura general como en 2002"

Economía

El directivo analizó la situación que atraviesan las pymes y destacó que "aun bajo las proyecciones más optimistas la recuperación económica del 2021 no permitirá arribar a los niveles económicos pre-crisis".

En un contexto difícil para las pequeñas y medianas empresas, Ámbito dialogó con Fernando Luciani, director ejecutivo del Mercado Argentino de Valores (MAV), acerca de cómo las pymes afrontan financieramente la crisis económica que atraviesa el país. El MAV es el mercado al que suelen recurrir las compañías de pequeño y mediano porte para financiarse.

Periodista: ¿Qué evaluación hace de cómo reaccionó el mercado de capitales en el período de pandemia?

Fernando Luciani: Los efectos económicos del covid potenciaron la importancia del mercado de capitales para muchas pequeñas y medianas empresas. Existe una importante complementación entre el mercado de capitales y el bancario. Al mes de agosto, el Mercado Argentino de Valores acumuló $113.000 millones en financiamiento para pymes, superando el monto total de 2019, que había alcanzado los $96.400 millones. En gran parte se explica por un fuerte proceso de digitalización que implementamos como innovación para acompañar a las pymes.

P.: ¿Teme que lleve muchos años recuperar la destrucción de capital que se observa en el sector pyme a raíz del coronavirus?

F.L.: La destrucción de valor, como consecuencia de la fuerte retracción del consumo que trajo aparejada la pandemia, es transversal a toda la economía, pero impacta despiadadamente sobre las pequeñas y medianas empresas, donde no solo se observa destrucción de capital de trabajo, sino también de capital físico. Aún bajo las proyecciones más optimistas la recuperación económica del año 2021 no permitirá arribar a los niveles económicos precrisis. El propio Banco Mundial proyecta para Argentina una contracción del PBI del 7,3% en 2020 y avizora una recuperación al 2,1% de crecimiento en 2021, ligada directamente a la recuperación de la demanda interna (consumo e inversión). En este contexto, el mercado de capitales tiene un rol crucial como puente entre el ahorro interno y la inversión productiva.

P.: Se vio un crecimiento importante en las colocaciones en moneda local, aunque algunos analistas lo relativizan vinculándolo al sobrante de pesos.

F.L.: Es difícil evaluar un crecimiento real de las colocaciones en pesos en un contexto en el cual no se observa un equilibrio general de las principales variables de la economía. Creo que es una condición necesaria para el desarrollo económico y social del país contar con una moneda doméstica estable, que permita eficientizar la transformación de ahorro interno en inversión productiva. La generación de empleo genuino y la creación de valor dependen deliberadamente de ello.

P.: ¿Cómo ven la cadena de pagos?

F.L.: Si bien sufrió un sacudón los primeros días del periodo de Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio, no se observó una ruptura general como supimos experimentar en la crisis de salida de la convertibilidad. Las SGR fueron determinantes y funcionaron muy bien. El proceso de transformación digital del Cheque de Pago Diferido, impulsado por el BCRA y acompañado íntegramente por MAV, permitió brindar una herramienta ágil y eficiente para mantener la cohesión de la cadena de pagos.

P.: ¿Teme que este crecimiento en la financiación a través del mercado de capitales se corte a partir de los temores que surgen por las restricciones?

F.L.: Cualquier política macroeconómica que se tome no puede dejar de contemplar a las pymes como actor central de la economía argentina. Son sin duda la red de contención del empleo en periodos de crisis y las difusoras de desarrollo con equidad social en periodos de crecimiento. El mercado de capitales ha demostrado ser una herramienta fundamental para su nacimiento, crecimiento y subsistencia. En ese marco, es fundamental que las políticas públicas consideren al mercado de capitales como canal para derramar eficientemente el financiamiento. El círculo virtuoso que implica garantizar el acceso de las pymes al financiamiento de inversiones productivas no debe verse afectado por ninguna restricción.

P.: ¿Cómo ven al país en materia de educación financiera?

F.L.: Nosotros venimos desarrollando el Programa Nacional de Educación Financiera. Y está respondiendo muy bien a las expectativas que nos habíamos generado respecto de la participación de los alumnos. Las primeras charlas se realizaron con chicos de 4° y 5° años del secundario y ya participaron más de 100 colegios de todo el país. El objetivo del ciclo es lograr un mercado de capitales más abierto e inclusivo y que nos permita escalar varias posiciones en la participación de inversores y de empresas que logran financiarse, en especial las pymes.

P.: ¿Qué debería suceder para que la actividad rebote en 2021?

F.L.: Es relevante impulsar la oferta, para contener precios. En este sentido, es sumamente importante que las pymes cuenten con una correcta planificación financiera para lograr recursos para producir más.

P.: Respecto de los nuevos instrumentos que surgieron a partir de la Ley de Financiamiento Productivo, ¿cuán importantes fueron para este crecimiento que se observó en el volumen del mercado?

F.L.: El país tiene un muy buen set de productos para financiar el capital de trabajo. Son productos tradicionales, en general, como el cheque, el pagaré y en menor medida la factura. Tanto los bancos como los agentes están bien familiarizados con ellos, al igual que las pymes. En concreto, se modificó el régimen de facturas, pero hasta el momento el volumen ha sido muy menor respecto a otros productos como el e-cheq y no influyó significativamente en los montos acumulados.

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