Miami - México se convertirá en el primer trimestre de 2004, en uno de los cinco principales países con los que la Argentina tendrá relaciones comerciales bilaterales. En ese período los dos países firmarán un nuevo tratado de apertura comercial, que llevaría las exportaciones argentinas de 700 millones de dólares actuales, a u$s 1.000 millones.
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Esto ubicaría a México, como destino de las exportaciones argentinas, sólo por debajo de Brasil, donde se envían productos por más de 3.800 millones de dólares, Chile (u$s 2.600 millones), China (2.000 millones) y Estados Unidos (u$s 1.500 millones). Después de este listado figuran el resto de los socios comerciales, incluyendo a los países europeos por separado, el sudeste asiático y Medio Oriente.
La profundización de la apertura comercial, un paso previo, pero por ahora algo lejano a un tratado de libre comercio, entre la Argentina y México, fue resuelto el jueves pasado durante una reunión que mantuvieron en esta ciudad el secretario de Relaciones Económicas Internacionales Martín Redrado y el representante del gobierno de Vicente Fox, Fernando Canales, secretario de Comercio mexicano.
Los dos funcionarios tuvieron un encuentro bilateral en uno de los lobbys de la planta baja del Hotel Intercontinental del Downtown de Miami, donde se concretó la cumbre de ministros del Area de Libre Comercio (ALCA). Aprovechando que hacia el jueves a la tarde todos los temas vinculados a ese proyecto, y que implicaron la firma de la Declaración Ministerial de Miami, estaban cerrados Redrado y Canales decidieron organizar un encuentro privado para acelerar las negociaciones de integración comercial bilateral. Habrá tal vez una reunión más entre ambos funcionarios, seguramente en Puebla en la segunda quincena de diciembre y el acuerdo final será anunciado entre febrero y marzo; para que comience en la práctica durante el segundo semestre del año. La idea del ala política de la Cancillería que maneja Rafael Bielsa, es que la firma del tratado de apertura y reducción de aranceles sea bendecida por la primera cumbre presidencial oficial entre Néstor Kirchner y Vicente Fox; un encuentro que se viene postergando desde julio de este año cuando el argentino decidió no pasar por México DF luego de una reunión con George W. Bush en Washington. La relación entre Kirchner y Fox, sin embargo, mejoró sustancialmente cuando el mexicano fue uno de los primeros jefes de Estado que habló con Kirchner durante las negociaciones entre la Argentina y el Fondo Monetario Internacional (FMI) y habría terminado de consolidarse hace 10 días en la cumbre de Santa Cruz de la Sierra. Fue en realidad este encuentro, traducido luego en una orden hacia la Cancillería de avanzar en la relación comercial con México, lo que hizo que las negociaciones entre Redrado y Canales se retomaran antes de tiempo y con resultado positivo.
• Listado
El contenido del acuerdo que ahora se negocia, y que completa uno ya vigente que comenzó a aplicarse a este año, es introducir un listado de productos donde la Argentina tiene competitividad asegurada y que ingresarían sin aranceles al mercado mexicano. Como se supone que en ese listado no habría bienes sensibles para los productores mexicanos, las negociaciones podrían ser rápidas. La fórmula de la Cancillería para este criterio es la «complementariedad», esto es apurar la rebaja de aranceles para los productos que pueden ser utilizados en la cadena de valor de otro país sin alterar su competitividad. Sólo después de completado este proceso, que no debería durar más de un año, los países comenzarían a negociar la apertura de aquellos productos más sensibles. Es en definitiva la forma en que la Argentina viene negociando aperturas comerciales desde febrero de 2002 y que se traduce en la fórmula «país por país, producto por producto».
El listado de bienes que podrían incluirse desde la Argentina y que podrían entrar en el mediano plazo a México sin aranceles (ni trabas burocráticas posteriores), incluye la fabricación de muebles, hierro y acero, papel y cartón, aceites en general, almidones y productos para curtiembres. En estos casos, según los estudios de la Cancillería, los productores argentinos tendrían poca competencia dentro de México, lo que facilitaría el incremento de las exportaciones de manera rápida.
• Problemas
También dentro del listado, pero con un mayor nivel de problemas al tener otros fabricantes dentro de México o un nivel de importaciones desde terceros países importantes, se encuentran los cereales, algodón, carnes, aluminio, grasas y aceites, manufacturas de cueros, herramientas y combustibles minerales. Todo esto llevaría las exportaciones de los aproximadamente 700 millones de dólares de 2002, y que llegarían a 800 durante este año; a más de 1.000 millones de dólares. En total el mercado mexicano implica un nivel de importaciones de 170.000 millones de dólares, lo que muestra el grado de avance que podrían tener los envíos argentinos si los dos países avanzaran en acuerdos de intercambio comercial. El proceso del ALCA está incluso por detrás del avance de las negociaciones entre los dos países.
México y la Argentina comenzaron su proceso de apertura comercial a comienzos de 2002, cuando se firmó un tratado automotriz, que en medio de la crisis económica les permitió a algunas terminales que tienen presencia en los dos países incrementar sus exportaciones y cubrir la baja de las compras dentro del mercado argentino.
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