8 de enero 2001 - 00:00

¿Mojada de oreja y cambio de rumbo?

Si bien la de ayer es la tercera jornada consecutiva en que el mercado se mueve a la baja, desde que Alan Greenspan decretara el sorpresivo recorte de medio punto en la tasa de Fed Funds y Descuento el último miércoles, esta vez las cosas resultaron algo diferentes, especialmente a partir de las tres de la tarde. En ese momento el mercado alcanzaba el punto más bajo de las últimas ruedas, con el NASDAQ apenas 0,34% por encima del valor de cierre del martes pasado, el S&P 500 se colocaba 0,54% debajo de ese valor y el Promedio Industrial 1,22% en negativo. En apenas 72 horas esa cosa que llamamos mercado daba por tierra con el mayor estímulo para el mercado dado por la Reserva Federal en los últimos 20 años. Casi como si fuese todo una cuestión de honor, y tras haberle "mojado la oreja" al presidente de la Fed, los precios de las acciones comenzaron a recuperarse y de perder casi 4,5%, el mercado electrónico repuntó prácticamente 4 puntos para cerrar el día con una baja de 0,49% mientras que el Dow, luego de retroceder 1,36% en lo peor de la jornada quedó con una desmejora de sólo 0,38%. Si bien estos últimos 60 minutos tuvieron cierto gusto a triunfo, y que las cosas finalmente han comenzado a cambiar para bien, fueron pocos los que no pudieron dejar de notar que a pesar de todo, el cierre fue en negativo. Es que por sobre todas las cosas queda la intriga del por qué el mercado no quiso aprovechar el "favor" de la Fed (ahora, con el polvo más asentado podemos decir que la suba del miércoles pasado obedeció a cuestiones técnicas del mercado -ventas en descubierto y disparo de órdenes automáticas- más que a un cambio de expectativas), escudándose tanto en que la decisión de adelantar el recorte de tasas fue una cuestión de índole política, como en la posible existencia de un hecho de gravedad extrema que justificara este proceder y que no ha querido ser divulgado entre el público. Pero por encima está el creciente temor a los resultados que pueden comenzar a divulgar las empresas en los próximos días (cuidado el miércoles con Motorola y Yahoo!), y el temor a que la economía entre en recesión. Ayer por primera vez y de manera oficial una de las grandes casas de Bolsa de Wall Street (Morgan Stanley Dean Witter), en boca de su principal economista Stephen Roach (roach=cucaracha, ¿curioso no?) prenunció una caída del PBI para la primera mitad de 2001 del orden de 1,25%, y vendrán otras. En suba, los papeles más defensivos: aluminio, tabaco, petróleo y servicios. De los tecnológicos sólo los fabricantes de chips merecen destacarse por ir contra la corriente.

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