No hubo avances entre Obama y republicanos por límite de deuda
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Barack Obama junto al el republicano John Boehner.
Los economistas han advertido de que la suspensión de pagos desencadenaría una desestabilización de los mercados financieros internacionales y pondría a la economía estadounidense peligrosamente al borde de una severa recesión. China, el mayor tenedor de deuda estadounidense, ya ha manifestado su preocupación.
Tras el encuentro, que duró apenas una hora, y en la que también estuvo presente el vicepresidente, Joseph Biden, los congresistas acordaron volver al Capitolio para discutir con los miembros de sus respectivos partidos el camino a seguir.
Boehner mantuvo una teleconferencia con miembros de su partido en la que indicó que en las próximas 24 horas espera anunciar un acuerdo, según indicaron varios medios estadounidenses republicanos que participaron en la conversación.
El diario Politico adelanta que, antes de dar su brazo a torcer, el líder republicano luchará por conseguir una reducción del gasto entre 3 y 5 billones de dólares y evitar el plan presentado por el senador republicano Mitch McConnell.
La propuesta de McConnell daría al presidente la autoridad para levantar el techo de la deuda, durante el próximo año y medio, -sujeto a la palabra final del Congreso-. Conocido como el "plan de contingencia", Obama lo ha definido como la opción "menos atractiva" por considerar que no afronta el problema a largo plazo.
Durante su discurso semanal a la nación, Obama reiteró la urgencia de pactar un acuerdo bipartidista y "equilibrado" para reducir el déficit, pero sin perjudicar a la clase media.
"En Washington les gusta culparse unos a otros por este problema (de la deuda). Pero la verdad es que ninguno de los dos partidos está libre de culpa y ambos tienen la responsabilidad de hacer algo al respecto", dijo Obama.
Sobre la mesa, se ha planteado un plan de recortes del gasto e incremento de la carga impositiva -a la que los republicanos se oponen-, que reduciría el déficit en 4 billones en la próxima década, y otro menos ambicioso para lograr una reducción de 2,4 billones a la que Obama se opuso por no cumplir su exigencia de un "enfoque equilibrado" que aúne recortes sociales y más impuestos.
El país está pendiente de este tira y afloja, que podría resolverse en las próximas 24 horas mientras el tiempo corre en contra de todos. Para recordárselo, el diario Washington Post ha colocado en la portada de su edición digital un reloj con una cuenta regresiva que recuerda, los días, horas y segundos que faltan para que el Gobierno suspenda pagos.




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