10 de abril 2003 - 00:00

Nombramientos onerosos

(El periodista dialoga con un funcionario de carrera de la Cancillería.)

FUNCIONARIO: Ustedes en Ambito Financiero escribieron mucho de que a 40 días de irse del gobierno Ruckauf (Carlos) cubre con hombres propios importantes embajadas, pero no saben lo de la SIDE. Miguel Angel Toma mandó a colocar 14 informantes de ese organismo en puntos clave del exterior, también a un paso del cambio de gobierno.

Periodista:
Aparte de que cada funcionario de este gobierno que se va quiere dejar «propia tropa» está la inmoralidad de cubrir vacantes que deberían dejarse al próximo gobierno que no es de transición y durará 4 años y medio. Eso desde ya, el diario siempre lo dijo. Pero aparte, si ahora se los manda y después hay que removerlos ¿qué pasa? ¿es caro?

F.: Mire, primero en el caso de embajadores está el papelón de otorgarles en país extranjero el placet a uno y a los pocos días a otro, aun cuando haya habido un cambio de gobierno. Da idea de nación irresponsable, sin continuidad administrativa porque en el exterior se piensa que si a un mes de un cambio político y asumir un nuevo presidente se hacen designaciones es porque es consensuada con la oposición. Además, es despilfarro del dinero público. El pago por traslado de un embajador, o sea para que se mude, es de 60.000 dólares en efectivo y de un espía de la SIDE, 40.000 dólares, que a lo mejor hay que repetir en unos meses.


P.:
Además, nuestro canciller Ruckauf vive viajando y nadie sabe para qué. Nos dijeron que el traslado por escasos meses de Mario Amadeo a la importante embajada argentina en Estados Unidos fue costoso y nadie sabe que haya concretado una gestión interesante para el país, salvo hacerse fotografiar Amadeo con exagerada cantidad de familiares con George Bush al presentar sus cartas credenciales.

F.: Lo de Amadeo fue costoso porque se trasladó a Washington con 11 familiares, incluido un yerno. Para tanta familia no alcanzaban las instalaciones habituales y hubo que habilitarle con urgencia una casa lindera que no se usaba ni estaba amoblada y que nuestro país había comprado para alguna ampliación futura de la embajada en Washington.


P.:
¡Qué desaprensivos somos con el gasto público! Pensar que Estados Unidos, nada menos, mantuvo sin embajador y a cargo de encargado de negocios, como era Rocha, largo tiempo su embajada en Buenos Aires y ahora mantiene al embajador Walsh aunque ya tiene reemplazante para que asuma con un futuro presidente. Ese cuidado en un país rico y nosotros, que estamos defaulteados y no pagamos ni la cuota a la ONU...

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