Nordelta ya tiene shopping: el Grupo Desarrollista SA (80 por ciento) y Eduardo Costantini (20 por ciento) invirtieron unos u$s 10 millones para dotar a la ciudad satélite del Tigre de un centro comercial, que sin demasiadas pretensiones de originalidad se llama a partir de hoy Nordelta Centro Comercial. A la cabeza del grupoinversor está Alberto Spanier, de larga trayectoria en la construcción, que reunió -entre otros-a la constructora Loncomay, al «broker» Roberto Tizado, a la Distribuidora Villa del Parque y al ingeniero Reinaldo-Niela.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El shopping tiene en su primera etapa 70 locales, todos ocupados por 50 inquilinos, sobre 7.000 m2 de espacio alquilable; la segunda etapa, que estaría lista para abril del año próximo, agregará otros 6.000 m² más espacios para oficinas en la planta superior, destinadas a los profesionales (médicos, dentistas, psicólogos, etc.) de la zona que hoy no tienen un espacio. Allí estará también el supermercado, que iba a ser Jumbo pero que por su tamaño (más pequeño que lo habitual para esta cadena) y ante el hecho de la reciente compra a Ahold, podría rebautizarse como Disco.
El Grupo Desarrollista construirá el súper, y se lo alquilará a Cencosud por veinte años con opción a diez más. «El shopping no sólo es para la gente de Nordelta, sino para todos los habitantes de la zona, de los barrios cercanos, etc.», dice Spanier en diálogo con este diario. La aclaración es válida, porque durante la construcción hubo alguna inquietud entre los vecinos por la posibilidad de «abrir» el barrio cerrado al público en general, con la consiguiente pérdida de privacidad y seguridad. «Para ir al centro comercial no hace falta entrar al barrio cerrado», aclara Spanier. La tercera etapa, que estará lista para mediados de 2006, incluirá «entre seis y ocho salas de cine (estamos conversando con las tres grandes cadenas)», revela.
• Heladería
Una de las «anclas» de esta primera etapa será, sin dudas, el doble local de la heladería Persicco, que invirtió 500.000 pesos y que ocupará con 30 mesas la explanada del extremo sur de la «calle peatonal» sobre la que se ubican los comercios. «Persicco fue el primer inquilino en firmar con nosotros», se enorgullece Spanier.
Spanier explicó: « Intentamos recrear una calle peatonal porque descubrimos que, a pesar de estar contenta por haberse mudado al campo, mucha gente extrañaba un poco la ciudad. El centro comercial les dará la posibilidad de caminar por una calle semicubierta».
En carpeta tienen incorporar más «diversión»: una sala de juegos para chicos y un gimnasio con pileta cubierta para los más grandes.
Dejá tu comentario