Según la Federación de Consumidores, el Banco San Pablo de Turín fue condenado a resarcir a un matrimonio italiano que había comprado títulos de la deuda argentina por 25 mil euros en 1999. Esto sienta buenos precedentes para la Argentina, sobre todo en materia de los bonistas que no entraron al canje de deuda y sobre los cuales el Fondo pide definiciones concretas. «Apenas un año después del comienzo del proceso, el tribunal de Roma dio toda la razón a los ahorristas, condenando al banco (y no al Estado argentino) a la restitución de la suma invertida además de los intereses, revaluación monetaria y gastos legales.»
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