28 de noviembre 2003 - 00:00

Optimismo por acuerdo comercial para 2004

El canciller Rafael Bielsa y el vicecanciller Jorge Taiana experimentaron ayer un almuerzo oriental ofrecido por diputados japoneses.
El canciller Rafael Bielsa y el vicecanciller Jorge Taiana experimentaron ayer un almuerzo oriental ofrecido por diputados japoneses.
La delegación del gobierno argentino que comenzó ayer una visita oficial a Japón y que está encabezada por el ministro de Relaciones Exteriores, Rafael Bielsa; el vicecanciller, Jorge Taiana; y el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Martín Redrado, cerró ayer las bases de lo que será un futuro acuerdo de apertura comercial con ese país oriental, con el cual se espera se multiplicarán los envíos argentinos hacia allí. En total, se espera que de los escasos 420 millones de dólares que el país envía anualmente a Japón, se llegue en el mediano plazo a los 1.000 millones de dólares de exportaciones.

Así, cada vez parece más claro que la Argentina logra mejores resultados en su relación comercial y en las posibilidades de abrir mercados cuando se sienta a negociar cara a cara con otro países, que cuando las discusiones se hacen en medio de una cumbre multilateral con múltiples estados participantes.

Ayer surgió una prueba más de la eficacia de la estrategia «país por país producto por producto», al avanzar las negociaciones entre la Argentina y Japón en Tokio para que ese país, uno de los más cerrados del mundo, comience a abrir sus mercados a algunas de las exportaciones en las que los productores locales serían real-mente competitivos. Como además se trata de un destino casi virgen para las exportaciones argentinas, las posibilidades de expansión serían más que optimistas.

• Primer encuentro

Bielsa, Redrado y Taiana tuvieron ayer un primer encuentro con el ministro de Economía, Comercio e Industria, Shoichi Nakagawa, donde el funcionario japonés (la llave para abrir mercados en ese país) se comprometió oficialmente a estudiar en el corto plazo el listado de productos que podrían ingresar sin aranceles a ese mercado. Luego, la delegación argentina se reunió con la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA), encabezada por el empresario Atsushi Hatakenaka. Este último es el principal factor para influir en que las exportaciones argentinas que ya tienen ingreso sin aranceles a Japón, lo hagan sin trabas burocráticas y tengan un buen esquema de distribución.

Los productos que, de terminar en buen término las negociaciones iniciadas ayer, podrían tener en Japón un nuevo destino favorable (sea por una reducción de los aranceles o por una mejor llegada) serían fundamentalmente cítricos (sobre todo limones), calzado, artículos para la construcción, manufacturas de cueros, carnes termotratadas y máquinas y herramientas para la industria farmacológica. Sobre este listado ya habría algún tipo de acuerdo inicial. Sin embargo, la expectativa de la Argentina es que también se incluyan en las negociaciones bienes como la miel, ajos, porotos, confituras, jugos varios y pieles. En cualquiera de las circunstancias, y si el acuerdo entre los dos países (que podría llevar en total algo menos de seis meses de negociaciones) se logra, desde el Ministerio de Relaciones Exteriores se analiza que como piso las exportaciones se duplicarían. Esto quiere decir que en el escenario más pesimista, los envíos de la Argentina treparían de los 429 millones de 2002 a más de 900 para 2004, cuando un eventual acuerdo bilateral esté plenamente vigente.

• Esquema

El esquema de negociaciones que se inicia ahora entre Argentina y Japón es similar a los que desde comienzos de 2002 el ministerio de Relaciones Exteriores se implementó con países como Estados Unidos, México y Chile; hasta el momento, con buenos resultados. Según los datos de la Cancillería, las exportaciones argentinas se incrementaron en el último año y medio en más de 3.000 millones de dólares por los resultados de esta estrategia de negociar aperturas puntuales y «producto por producto», en lugar de discutir agendas amplias de libre comercio. Este tipo de esquema es el que ayer comenzó a discutirse con Japón, uno de los países más cerrados para las exportaciones mundiales y con el que la Argentina mantuvo en los últimos años duras discusiones comerciales por tener posiciones más que encontradas dentro de la Organización Mundial de Comercio (OMC). Quedó claro, por ejemplo, durante la cumbre de Cancún de este año, que Japón no tiene en su agenda negociar la reducción de sus subsidios agrícolas que llegan a los 33.000 millones de dólares, y que la Argentina no acepta otro tipo de acuerdo en ese ámbito que no sea reducir estas políticas. Sin embargo, a partir de ayer, comenzó una ruta alternativa para acceder al complicado pero redituable mercado japonés, al negociar la llegada de productos «puntuales y con nombre y apellido». Las expectativas son más que favorables. Japón, por ejemplo, importa alimentos por 46.000 millones de dólares. Dentro de este número, la Argentina produce bienes que podrían competir con importaciones por 36.000 millones de dólares de esos ingresos.

De todas maneras, las negociaciones con Japón son sólo el dato preliminar que debe dejar la gira de Bielsa, Redrado y Taiana (a los que acompañan unos 50 empresarios argentinos) por Oriente. Desde el lunes, la delegación llegará a China, uno de los cuatro principales socios comerciales del país y destino de gran parte de los envíos de soja. La idea es que China, además de ese commodity, abra sus mercados a otras exportaciones de alimentos.

Dejá tu comentario

Te puede interesar