Con las bajas tasas de crecimiento que viene mostrando la economía, recién en 2006 se podrán recuperar los niveles de actividad logrados en 1998, cuando el país alcanzó su pico de producción y desde entonces comenzó a desplomarse a pasos acelerados.
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Así, a menos que algo apuntale la actividad económica, estamos presenciando una nueva década perdida, donde el tiempo que dure el mandato del presidente Néstor Kirchner sólo alcanzará para dejar al país en el mismo punto que estaba en 1998. Es decir, 9 años antes.
Así se desprende de los datos que anunció hoy el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Es que según el organismo, entre enero y marzo la cantidad de bienes y servicios producidos dentro de las fronteras del país se ubicó, a valores de 1993, en $ 57.085 millones, que anualizados equivalen a $ 228.342 millones. Hay que destacar, sin embargo, que será la primera suba interanual en cuatro años, con lo cual a pesar de su prudencia, los datos no son para desestimar.
Pero el crecimiento es bajísimo si se tiene en cuenta que se está comparando contra el peor trimestre en términos de nivel de actividad que ha registrado el país. Además, según las estimaciones de los economistas privados e incluso del gobierno, ése será el mayor crecimiento que se logre en todo el año, ya que se espera que en los próximos trimestres el crecimiento interanual sea cada vez menor y esté apuntalado sólo por un consumo que se recupera muy pausadamente y una inversión modesta.
El magro crecimiento que está mostrando la economía es preocupante: aun suponiendo que el país logra crecer 5 por ciento en 2003 y 4,5 por ciento en los próximos cuatro años, en 1997 se registraría un nivel de PBI de 288.123 millones de pesos, el mismo monto que se generó en 1998. Este escenario puede cambiar radicalmente si hubiera algún flujo importante en las inversiones hacia la región, aunque por ahora se estima que éstos serán escasos y lentos.
• Inversión
Desde el Ministerio de Economía confirman también el fuerte despegue que tuvo la inversión entre enero y marzo. Habría crecido por encima de 20%, aunque ese nivel tampoco alcanzará para terminar el año con inversión neta positiva, y a fines de 2003 la Argentina se habría comido una vez más su capital. A pesar de su bajo nivel, en el primer trimestre del año, las inversiones habrán salvado buena parte del crecimiento: datos preliminares indican que 45% de la evolución lograda en el trimestre se explica sólo por el aumento de las inversiones, que se dio intensamente en el sector agropecuario y en sectores ligados a la construcción y a la sustitución de importaciones.
En el primer trimestre, el monto de inversiones, a precios de 1993, ascendió a 6.900 millones de pesos, que anualizado equivaldría a unos 27.000 millones de pesos, 22 por ciento por encima de lo que se invirtió en iguales meses del año pasado, pero menos de 50 por ciento de lo que se llegó a invertir entre enero y marzo de 1998.
Por el lado de las exportaciones, también se habrá aportado buena parte del crecimiento, aunque algunos economistas anticipan ya que el rol dinámico de las ventas externas estaría agotado. Menos habría aportado el consumo, donde estimaciones preliminares indican que su reacción ha sido muy modesta y, además, restará un pequeño aumento en el consumo de bienes importados que se reactivó en los últimos meses luego de la caída en el tipo de cambio. En los primeros meses del año, el consumo creció por debajo de 2%, siempre comparando contra iguales meses del año pasado. Así, quedará incluso por debajo de 1993.
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