A diferencia de lo que ocurre en la Argentina, el gobierno brasileño anunció ayer que incentivará a los agricultores para aumentar la producción como forma de frenar la inflación, anunciaron los ministros de Hacienda, Guido Mantega, y Agricultura, Reinhold Stephanes. Brasil es el país «mejor posicionado en la cuestión agrícola, tiene más áreas cultivables y de mayor productividad, vamos a aprovechar la situación de escasez de alimentos para producir muchos más alimentos», afirmó Mantega.
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«Estamos preparando una gran cosecha para 2008-2009 y 2009-2010 aprovechando ese buen momento», agregó.
El Instituto Brasileño de Geografía y Estadística prevé que este año habrá una cosecha récord, de más de 144 millones de toneladas. Guido Mantega y su colega de Agricultura, Stephanes, participaron ayer de una reunión convocada por el presidente Luiz Lula da Silva. Stephanes anunció líneas de crédito para estimular la producciónde alimentos, aunque sin precisar los recursos que se destinarán a ese fin.
Largo plazo
«Está intentándose caminar con una visión de largo plazo y que está conectada con la de alimentos, aunque sin precisar los recursos que se destinarán a ese fin.
Largo plazo
«Está intentándose caminar con una visión de largo plazo y que está conectada con la agricultura sustentable, procurando fortalecer a los pequeños agricultores», dijo Stephanes.
El gobierno manifestó preocupación ante el impacto que la suba de alimentos causa en la población más pobre, para lo cual estudia aumentar los fondos destinados al programa de ayuda social Bolsa Familia, informó ayer el ministro de Planificación, Paulo Bernardo.
«Esta eventual elevación de los beneficios de la Bolsa Familia significa un gasto de entre 300 millones de reales y 500 millones de reales (u$s 300 millones), conforme el tamaño de la decisión que será adoptada», declaró Bernardo.
Paralelamente, se lleva adelante el Programa de Adquisición de Alimentos a la Agricultura Familiar, a través del cual el Estado adquiere productos a precios subsidiados a 86.000 pequeños agricultores, los acopia en la Compañía Nacional de Abastecimiento y los entrega a 10 millones de ciudadanos en situación de «riesgo alimentario».
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