24 de febrero 2004 - 00:00

Otro impuesto de Aníbal Ibarra

Las operaciones inmobiliarias que no tengan como destino la compra de una vivienda única en Capital Federal deben abonar una tasa extra de 2,5%, ante la caída de las exenciones vigentes hasta el año pasado para este tipo de transacciones en el pago del impuesto a los sellos.

La medida, que comenzó a regir el 1 de enero pasado, es el centro de la crítica de las inmobiliarias porteñas y de los potenciales inversores, debido a que encarece las operaciones y obliga a mayores negociaciones entre las partes, para determinar quién se hará cargo del monto extra.

Para el Gobierno porteño, en cambio, la instrumentación de la tasa fue interpretada como un «avance», debido a que sólo quedará exento de pagar el impuesto quien compra la vivienda con fines de residencia.

El impuesto al sello representa 2,5% del valor de la transacción y se paga durante el acto de escrituración del inmueble
. La modalidad utilizada es que las partes afronten este 2,5% en partes iguales (1,25% cada uno), pero el problema surge porque «el vendedor no quiere abonar un nuevo gasto y quiere que sea el comprador el que pague la totalidad de este impuesto como parte de sus gastos».

•Interpretación

Para el ente recaudador porteño el problema no es tal, porque quienes lo pagan son los que compran una propiedad con fines de inversión y no de vivienda, y por ese motivo pueden afrontar este gasto. «Antes estaban todos exentos, pero esta situación vulneraba el principio de igualdad porque se eximía al que compraba su primera vivienda pero también al que adquiría su segunda, tercera o cuarta propiedad y esto era premiar la concentración de capital», explicó el director de la Dirección de Rentas de la Ciudad de Buenos Aires, Alejandro Otero.

Además, explicó el funcionario porteño, «el impuesto a los sellos existe hace muchos años, pero desde enero de 2003 lo recauda la Ciudad y desde enero de 2004 se limitaron las exenciones para que lo paguen todos los que compren una propiedad que no sea única vivienda». Durante 2003, cuando aún estaba vigente la exención de esta tasa para este tipo de operaciones, Rentas de la Ciudad de Buenos Aires recaudó 21 millones de pesos a través del impuesto a los sellos.

Este año se espera que la recaudación por sellos llegue a 30 millones de pesos, como parte de la mayor dinámica que tendrá el mercado inmobiliario en el marco del proceso general de recuperación de la economía, pronóstico Otero.

En otras jurisdicciones, como la provincia de Buenos Aires este impuesto tiene tasas más altas, y por lo tanto mayor incidencia en los gastos, y también se aplica sobre otro tipo de contratos que no sean los de compraventa de inmuebles.

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