Para privados, provincias están más cerca de las cuasimonedas
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La educación, la salud, la seguridad, la administración de justicia, la asistencia social y las obras de infraestructura están en manos de las provincias y exigen sus finanzas.
Solamente con diferencias de matices, prácticamente a la totalidad de las provincias les queda poco margen para evitar la emisión de cuasimonedas, aseguró Idesa.
En paralelo, la Nación tampoco dispone de márgenes más holgados que el de las provincias, a pesar de haberse quedado con los aportes previsionales estatizados.
Para Idesa, los serios problemas fiscales no son consecuencia del estancamiento de la actividad económica, ni mucho menos de la recaudación.
El principal origen de los problemas fiscales es la expansión del gasto público que creció un 70 por ciento en los últimos diez años, lo que equivale a 7,1 por ciento del Producto Bruto, de los cuales más de la mitad quedaron en manos de la Casa Rosada.
Ayudaron a financiarlo los impuestos a los combustibles, a la ganancia mínima presunta, los incremento de contribuciones patronales, a los ingresos brutos y la estatización de los aportes personales.
Los precios internacionales inéditamente favorables y la acumulación de impuestos altamente distorsivos, como las retenciones a las exportaciones, también ayudaron.
Aunque la crisis se exterioriza en las provincias, su origen se debe en buena medida a decisiones tomadas en el orden nacional.
Por un lado, hubo una exacerbada apropiación de recursos fiscales por parte del nivel central.
Por el otro, desde el Gobierno nacional se estimularon aumentos de salarios que inciden directamente en el gasto provincial.
El ejemplo más ilustrativo es la centralización de la paritaria docente, impuesta por el gobierno nacional a pesar de que la responsabilidad de pagar los salarios a los maestros son las provincias.
En ese marco, aunque el Estado aumentó considerablemente su participación en la economía, la distribución del ingreso no mejoró.
Además, según Idesa, es probable que cuando se disipen las manipulaciones sobre el INDEC se llegue a la conclusión de que en la actualidad la fragmentación social es más aguda que hace una década.
Mientras, las provincias, a cargo de funciones sociales claves pero sin los recursos necesarios, profundizan el deterioro en la calidad de los servicios y se aprestan a apelar a las cuasimonedas como el último eslabón de esta involución, dijo Idesa.




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