27 de enero 2003 - 00:00

Pelea entre tres bancos por renegociar la deuda

El Ministerio de Economía podría definir esta semana al asesor financiero para renegociar la deuda pública. Sobre la base de los tres finalistas que participan en el proceso que son el consorcio francés Lazard Freres, el estadounidense Morgan Stanley y el grupo suizo-americano UBS Warburg.

Se trata de un punto central de la agenda tras el miniacuerdo alcanzado con el Fondo Monetario Internacional. Claro que no será este gobierno el que finalice la reestructuración, sino que la tarea quedará para el próximo. Incluso, la nueva administración podría elegir un cambio en el negociador (y sin necesidad de indemnización) si no está conforme con la elección que efectúe el ministro de Economía, Roberto Lavagna.


De todas formas, desde la Secretaría de Finanzas, a cargo de Guillermo Nielsen, prefieren no arriesgar plazos para la apertura de los sobres económicos, tras haberse superado la etapa de propuestas técnicas. Las acusaciones cruzadas entre los participantes podrían terminar atrasando la fecha final de esta selección.

Aunque menos conocido y a priori con menos posibilidades, las chances de Lazard Freres pasan en buena medida por el empuje que le dio Francia a la Argentina para alcanzar el acuerdo final con el FMI. En cuanto a la posibilidad de que el ganador sea el UBS, algunas acusaciones señalan que tendría títulos de la deuda argentinos. En los pliegos de bases y condiciones se había estipulado expresamente que el consorcio que asesore a la Argentina en la renegociación no podía, al mismo tiempo, tener bonos del país en su cartera.

El UBS cuenta a su favor el hecho de haber participado en algunas de las principales renegociaciones de deuda de países emergentes, que consiguieron levantar el default con los acreedores privados.

En cuanto a Morgan Stanley, quedó finalista pese a que participó activamente en distintas colocaciones de deuda que realizó el país durante la década del '90.


El gobierno aclaró que el ganador no será el encargado directo de negociar con los acreedores, sino que la misión será asesorar al gobierno argentino respecto de las características que deberá tener la reestructuración.

• Deuda

Se estima que el monto de la deuda que entraría en la reestructuración podría superar los 52.000 millones de dólares, el monto de los bonos que no fue reestructurado. No entra en esta etapa la deuda con los organismos multilaterales (unos 35.000 millones de dólares). Tampoco la deuda nueva emitida para los bancos o los ahorristas a través de BODEN. Todavía está en duda si los préstamos garantizados, es decir la deuda en dólares que fue pesificada a 1,40 peso más CER ingresará en esta etapa. Estos dos últimos conceptos suman 28.000 millones de dólares. También habrá que determinar el monto de la quita que sufrirá la deuda. Algunos miembros del gobierno, como el presidente del Banco Central, Alfonso Prat-Gay, creen que es preferible ampliar los plazos de pago y bajar la tasa de interés a niveles muy inferiores. Otros creen que es preferible avanzar con una quita sustancial, que podría llegar a 70% del capital.

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