14 de noviembre 2005 - 00:00

Por "método Moyano", Atento amenaza con irse del país

«Si nos obligan a que nuestros empleados se afilien a FOETRA, pues plegaremos las velas y nos marcharemos del país.» La advertencia es la respuesta que eligió dar Atento en boca de su vocera, Pilar Villarino. La funcionaria llegó al país desde Madrid para atender la crisis desatada por la invasión de activistas del gremio telefónico a instalaciones de la empresa de call centers del Grupo Telefónica la semana última. «Nosotros no vamos a negociar con FOETRA, sencillamente porque no representan a nuestros trabajadores», agregó la vocera.

FOETRA
, junto con medio centenar de empleados de Atento que reclamaban una especie de reincorporación (en realidad, no habían sido despedidos, sino reasignados a «capacitación» por haberse quedado sin tareas), echó mano al «método Moyano» de negociación, pero a última hora del viernes el Ministerio de Trabajo había ordenado el desalojo del call center de Atento en el barrio de Barracas. Según versiones, en la asamblea en la que los dirigentes telefónicos informaron a los empleados de la empresa (todos ellos afiliados a mercantiles), se produjo una división entre ambos sectores, dado que los trabajadores de Atento se mostraron disconformes con el acuerdo alcanzado en la cartera laboral. La especie indica incluso que se habrían escuchado acusaciones de «traidores» hacia los dirigentes.

En tanto, desde Atento reiteraron: «Si se nos obliga a duplicar los salarios, la empresa se convertirá en inviable y no tendremos más remedio que cerrar». El reclamo de FOETRA se centra en el hecho de que Atento es una controlada del holding Telefónica, y por eso todo su plantel debería estar afiliado a su agrupación profesional. Ese trámite se inició en Trabajo, que -como es ya costumbre en esa cartera- favoreció el reclamo sindical, emitiendo una resolución que obligaba a Atento a sentarse a negociar con FOETRA. La empresa se negó y presentó un recurso «en sede administrativa» (o sea, ante el ministerio) contra esa resolución. El ministerio rechazó la apelación, pero está obligado a elevarla a la Justicia laboral (en este caso, a la Sala III de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo), lo que hasta el viernes último aún no había concretado. Atento aduce, entre otros motivos para bloquear este traspaso de Comercio a FOETRA, que su empresa es «independiente de Telefónica, y además, las tareas son completamente diferentes».

De todos modos, las razones son claramente económicas: los salarios de los telefónicos duplican los del convenio del gremio de Armando Cavalieri. Sin embargo, también es cierto que todas las demás empresas del sector de call centers quedarían en una posición de clara ventaja respecto de Atento, dado que podrían dar el mismo servicio a la mitad del costo.

«Los salarios representan 70% de nuestros costos operativos. Si se concretara el traspaso, no sólo perderíamos el mercado externo, sino también el interno, y quedarían 4.700 personas sin trabajo»,
dice otro vocero de la compañía.

Desde FOETRA argumentan que trabajar en atención telefónica, además de ser una actividad emparentada con la suya, provoca enfermedades profesionales (sobre todo, estrés) que no son atendidas por la empresa. Este argumento, sin embargo, no es esgrimido en contra de las demás prestadoras de este servicio. En tanto, no se descarta que en los próximos días se repitan las tomas usando el «método Moyano».

El sector de los call centers emplea hoy a unas 28.000 personas y factura cerca de $ 350 millones anuales, de los cuales $ 220 millones corresponden al mercado interno y el resto a clientes del exterior. Atento, con una facturación anual de $ 100 millones, tiene cerca de 30% del mercado.

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