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Pregunta: ¿Cómo evalúa el comienzo del nuevo gobierno?
Leonardo Leiderman: Los próximos 60 días serán un verdadero test para la administración de Néstor Kirchner. El desafío pasará por presentar conjuntamente un paquete de políticas en forma articulada, que incluya los temas conocidos. Entre ellos, la reestructuración de la deuda, la reforma bancaria, un programa fiscal viable y la cuestión tarifaria. Los inversores en el mundo quieren recuperar la confianza en el país y para eso es necesario presentar, todo junto, el menú de las reglas de juego.
P.: ¿Nota resistencia en avanzar con todos los frentes, considerando que Lavagna recibe críticas por mantener una posición gradualista?
L.L.: Si pudiese negociar en el lugar del FMI, no acordaría hasta que quede claro qué compromiso tomará la Argentina en cada uno de los temas de la agenda. Si el gobierno de Néstor Kirchner no logra consolidar un paquete, se cometería un grave error, y el precio a pagar será enorme. Este proceso tiene que ser rápido, porque la experiencia mundial demuestra que las medidas más fuertes deben tomarse en el primer año de gestión, porque después se hace más difícil.
P.: ¿Qué opina de la adopción de un control al ingreso de capitales de corto plazo?
L.L.: La medida tiene su lógica y, sin ir más lejos, Chile la utilizó con bastante éxito. Lo que alarma, en realidad, es que permanentemente se planteen cambios en las reglas de juego. Si cada día nos vamos a despertar y nos encontramos con una modificación en las normas, el efecto termina siendo negativo. Lo criticable es, en este caso, el timing de la decisión.
P.: ¿Pero están verdaderamente ingresando capitales en el país?, porque la desconfianza en el exterior continúa siendo grande.
L.L.: Por lo menos hasta 2005, no creo que vuelvan inversiones directas, porque el retorno de la confianza es un proceso muy lento. En cambio, ya se nota un interés creciente por efectuar inversiones de portafolio. No es un dato menor para los operadores en el mundo que la Bolsa porteña sea la que mejor anduvo en lo que va de 2003. Ese tipo de datos despierta interés. Debido a la baja de tasas internacional, hay un viento de cola espectacular para los países emergentes y esto también beneficia a la Argentina. Aumentó el apetito por el riesgo y, en este contexto, la Bolsa y los bonos se convierten en atractivos y tienen aún amplio margen para seguir mejorando.
P.: ¿Cuáles son los riesgos que advierten los inversores en estas primeras semanas de gobierno?
L.L.: Si el gobierno no adopta una posición chavista y se acerca a lo que está haciendo Lula en Brasil, que es lo que estaría ocurriendo, el ánimo de los inversores será positivo. Lógicamente, es muy importante mantener la disciplina fiscal y acordar con el FMI, pero sin que esto implique poner en riesgo la reactivación. Pero hay que ser cuidadoso; es muy importante que el crecimiento provenga del sector privado. El Estado debe sentar las bases de una política fiscal y monetaria clara para que los privados sepan en qué ambito moverse.
P.: Pero, justamente, Kirchner está decidido a darle un lugar muy importante al Estado.
L.L: Las obras públicas pueden tener un impacto positivo sobre el crecimiento. Construir caminos o mejorar la infraestructura eléctrica puede beneficiar a una economía que hace tiempo no tiene inversiones. Pero si el impulso al crecimiento sólo proviene del sector público, será una verdadera decepción.
Entrevista de Pablo Wende




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