Prevé gobierno inflación menor a 1% en febrero

Economía

Comienza a mejorar el panorama -aunque más no sea de corto plazo- para el gobierno respecto de la inflación. La ministra de Economía ya descuenta que febrero volverá a mostrar un descenso del índice y hasta anticipa que será menor que 1%. Es lo que les dijo a senadores del PJ ayer. Este mes factores estacionales -turismo, indumentaria- empiezan a jugar a favor. Se suman a lo logrado con los acuerdos de precios que al menos calmaron expectativas. Está claro que 2006 difícilmente tenga una inflación minorista menor a 10%, salvo giro racional a la ortodoxia dejando bajar el dólar. Pero tampoco es de esperar un desborde que lleve a 18% anual. Quedará pendiente igual alentar inversiones para poder seguir creciendo a tasas altas como 7% proyectado para este año.

Felisa Miceli visitó ayer el Congreso por primera vez como ministra de Economía con la tranquilidad de quien tiene todo el terreno preparado para un debut sin tropiezos. La conducción del peronismo había organizado un almuerzo para publicitar el apoyo a la funcionaria sobre todo en el plan para controlar precios y específicamente en las carnesy discutir algunos puntos de la agenda de leyes económicas. Pero hubo, fuera de eso, definiciones importantes de la ministra. Por ejemplo, Miceli les dijo a los senadores que espera que la inflación de febrero esté por debajo de 1%. Ese dato fue luego desmentido públicamente por Miguel Pichetto -que actuó de anfitrión-, pero varios de los presentes confirmaron la afirmación de la ministra. No llama la atención, de todas formas, que el jefe de bloque PJ haya querido liberar a la ministra de ese pronóstico después de alguna sugerencia externa al Palacio del Congreso. Es algo que ya ha sucedido.

Se discutió también la implementación del Registro de Exportadores de Carnes y algunas de las leyes pendientes que el gobierno aún no definió
, como la que le otorga superpoderes al ministro de Economía para vetar fusiones o compras de empresas que puedan derivar en monopolio o cartelización por encima de los que tiene la Comisión de Defensa de la Competencia. Quedó claro en este punto que el gobierno parece haber congelado ese proyecto que Roberto Lavagna envió hace meses al Congreso.

• Objetivos

El almuerzo de ayer en el bloque peronista del Senado comenzó con una caracterización de la ministra de toda la política macroeconómica del gobierno: «Nuestro objetivo es mantener el superávit, una política monetaria prudente y un tipo de cambio alto competitivo», dijo Miceli, como si los dos últimos postulados no fueran en parte incompatibles.

Cuando el ambiente comenzó a estar más relajado, la ministra explicó que una de sus preocupaciones actuales pasaba por la relación entre la evolución que habían experimentado los precios minoristas y los mayoristas: «Allí hay un reacomodamiento que analizar», dijo en relación con la estructura de precios relativos.

• Junto al secretario de Hacienda, Carlos Mosse, y de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, Miguel Campos, Miceli avanzó en explicaciones sobre las medidas que se tomaron para contener el alza de precios
. Ratificó entonces que continuará con su política de cerrar acuerdos sectoriales y por empresa, especialmente en el rubro carnes y pasó a explicar la puesta en marcha del Registro de Exportaciones de Carnes.

Cuando ya había pasado el melón con jamón crudo y los presentes iniciaban el pollo con ensalada (se sabe que los menús en el bloque peronista del Senado nunca fueron muy originales y para colmo ayer se complementó sólo con agua mineral),
la ministra ratificó que más allá del efecto puntual que producen los acuerdos para mantener precios por un año, «reducen expectativas». Pasó a relatar que el gran dolor de cabeza de enero había sido la incidencia en 1,3% de inflación de los servicios turísticos y sobre todo el incremento en el precio del alojamiento.

• En cuanto al mercado de carnes, los senadores presentes reconocieron haber discutido con la ministra «algunas iniciativas que tienen que ver con el proceso de autonomía del organismo de control», es decir, la anterior Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario.

Miceli y Campos se tomaron allí un tiempo para explicar el funcionamiento del nuevo registro de exportadores de carnes aclarando que su implementación no está demorada como denunciaron algunos sectores ganaderos: «Se han habilitado más de 100 operaciones, no existen demoras»,
dijo.

El registro de exportaciones, relató Miceli, se encuentra dividido en dos áreas: el que abarca el cumplimiento de la Cuota Hilton de los acuerdos país-país y el que opera para el resto de los exportadores. «No hay restricciones ni exclusiones», dijeron ambos funcionarios.

También reivindicó Miceli la política de restringir el faenamiento de ganado con un peso inferior a 300 kilos
: «Esa medida provocó un incremento de 400.000 kilos en la oferta de carne», dijo. «Voy a insistir con la ejecución de un plan ganadero.»

• En el diálogo con los senadores luego llegaron otras definiciones: «Este año la agenda principal no será la negociación con organismos de crédito, eso se terminó. Nos centraremos en las negociaciones en la Organización Mundial de Comercio para incrementar la apertura de mercados externos», dijo.

• Los senadores no pudieron dejar de lado el caso de las deudas de provincias y municipios. Miceli dijo que en marzo se firmarán 11 convenios dentro del Programa de Ordenamiento Financiero por $ 4.600 millones.

Con relación a las deudas en dólares en las intendencias, la ministra no fue tan conciliadora. Los presentes le pidieron contemplar esas deudas, sobre las que
Hilda González de Duhalde desde Diputados había intentado votar un proyecto de ley para que fueran pesificadas con cargo a la Nación. La ministra fue terminante: «Ese tema debe solucionarlo cada gobernador».

Junto a Pichetto, almorzaron ayer José Pampuro; el actual presidente provisional, Marcelo Guinle; el vicepresidente de la Cámara, Marcelo López Arias; Jorge Capitanich; Silvia Giusti; Mario Danieli; Nicolás Fernández; Silvia Gallego; Roberto Urquía; Liliana Fellner; José Mayans; María Perceval; Luis Viana, y Maurice Closs
.

De esa nutrida concurrencia, Urquía fue el más gentil con la ministra: le llevó de regalo también a Campos y a Mosseuna caja de alfajores El Porteño, que él mismo produce, por lo que tuvo soportar algunas bromas de los presentes.

No fue la única gentileza con la funcionaria.
Daniel Scioli la salvó de tener que enfrentarse con una treintena de deudores hipotecarios en vías de ejecución que la esperaban en la entrada del Senado. Scioli la hizo ingresar por la explanada de honor del Palacio, donde los deudores no estaban, y así zafó del piquete.

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