Ministerio de Economía tiene entre sus planes lograr dinero extra a través de un mecanismo distinto a lo que fue la política de todo 2005: menos gasto público a través de una reducción en la transferencia de fondos a las provincias. Según los técnicos del Palacio de Hacienda, por esta vía se conseguirán en los últimos dos meses del año unos $ 1.600 millones, a partir de una baja en las liquidaciones de octubre y noviembre de fondos no coparticipables.
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Esta había sido la cuenta que más creció en 2005, y la idea de los hombres de Roberto Lavagna es que el capítulo «transferencias a provincias» retorne a los niveles del primer trimestre del año. Esto es, que de los $ 4.900 millones de promedio de los últimos seis meses, se vuelva a no más de $ 4.000 millones, cifra que debería sostenerse durante todo 2006. La finalización de las elecciones parece ser la clave para esta reducción en el gasto. A partir de marzo pasado, había comenzado una aceleración en el ritmo de giros a las gobernaciones (generalmente aliadas al gobierno de Néstor Kirchner) a partir de anuncios y concreción de obras públicas y proyectos varios. En este cómputo se incluyen gastos como fondos fiduciarios varios, proyectos con asignación específica y los tradicionales giros de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), que parece inagotable.
El efecto de los giros de fondos para este destino queda claro al analizar la evolución de las cifras mes a mes. En enero se enviaron a las provincias desde esa cuenta fiscal unos $ 3.943 millones, en febrero fueron $ 3.751 millones, en marzo $ 4.007 millones, en abril $ 4.131 millones y en mayo (mes donde hay estacionalmente un alza en el ingreso de recursos y, como consecuencia, en los envíos a coparticipar) unos $ 5.240 millones.
• Transferencias
Desde junio es que se produce el incremento en los fondos enviados a las provincias por esta vía con $ 5.053 millones, mientras que en julio la cifra fue de $ 4.438 millones. En agosto fueron $ 4.900 millones, $ 4.972 millones en setiembre y se esperan unos $ 4.900 millones en octubre.
Sería en noviembre y en diciembre cuando la cuenta baje, ubicándose cerca de los $ 4.000 millones.
Según Economía, sólo suspendiendo anuncios de obras y el lanzamiento de proyectos nuevos, la cuenta bajaría a esos niveles. Hacia adelante, fundamentalmente en el primersemestre de 2006, la idea es mantenerlo por debajo de los $ 4.500 millones. Obviamente, se espera otro incremento más cerca de las elecciones presidenciales de 2007.
Desde el Palacio de Hacienda se defiende esta política con el argumento de que los incrementos de este ejercicio en cuanto a las transferencias fueron cubiertos totalmente por el abultado superávit fiscal que en el año llegará a más de $ 18.500 millones.
Se asegura además que se trata de una cuenta flexible, ya que si bien se incrementó en más de $ 1.000 millones mensuales, de la misma manera puede reducirse en el caso de urgencias fiscales.
Finalmente, el tercer argumento de defensa oficial, es que los dineros fueron destinados al pago de obras públicas, fundamentalmente viales y de energía, con lo cual habrían contribuido, además de acercar votos, para incrementar el ritmo de crecimiento industrial.
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