El consumo de alimentos, productos de perfumería y de limpieza cayó 19 por ciento en diciembre de 2001, con respecto al año anterior, retracción que se registró con mayor incidencia en los sectores de mayor y mediano poder adquisitivo, según un informe de la consultora LatinPanel.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El relevamiento, efectuado en 3 mil hogares de todo el país, da cuenta que los argentinos de más alto nivel económico consumieron en diciembre de 2001, 8 por ciento menos que en noviembre, cifra significativa en la comparación mensual ya que tradicionalmente en el último mes del año aumentan las compras por las fiestas navide-ñas. Precisamente, de la información recabada por la consultora resulta que «la se-mana del 17 al 23 de diciembre fue la más cruenta, también para el consumo». En diciembre pasado, la clase media redujo su nivel de consumo 4 por ciento con respecto de noviembre, y los niveles más bajos lo hicieron en 2 por ciento. Esto indicaría que el nivel alto «se asustó» y frenó un consumo que los más bajos ya habían frenado con anterioridad, sin otra alternativa ante la profunda recesión», afirmó Gustavo Guillén, director general de LatinPanel. Los más perjudicados en las ventas fueron las grandes cadenas de supermercados, cuya penetración llegó a descender 6 por ciento, y los menos afectados fueron los alma-cenes, que mejoraron su participación en el mercado en 3 por ciento, lo que según la consultora se explica por la «bancarización», los esquemas del «corralito», el «fraccionamiento de las compras» y el «efecto del fiado».
Según el relevamiento, los argentinos dejaron de comprar los productos más prescindibles, y como ejemplo cita una disminución de 23 por ciento el gasto total en productos de perfumería, aunque los alimentos también fueron blanco del ahorro, como el «abandono masivo» de compras de whisky, postres en polvo o mermeladas y recortes en los productos más básicos. Para los consultores, otra sorpresa en el análisis del comportamiento de los consumidores es que «en el interior del país, con un mayor porcentaje de hogares con bajos recursos que Capital Federal y el Gran Buenos Aires, se vio menos afectado» por la retracción del consumo. «Curiosamente, los hogares 'extremos' (los que tienen más y menos recur-sos) del interior del país redujeron menos sus gastos que los de Capital y Gran Buenos Aires, mientras que en los niveles medios la reducción fue mayor en el interior». Otro dato que grafica este nuevo cuadro de consumo es que, a excepción de los hogares de nivel alto del interior, todas las demás franjas «dejaron de comprar en promedio uno o dos productos el último mes de 2001 con respecto a diciembre de 2000». Al analizar el período en que se produjeron los saqueos, el informe indica que «la semana del 17 al 23 de diciembre fue especialmente cruenta también en términos de consumo». Mientras se producían los saqueos y el caos social, renunciaba el Fernando de la Rúa, asumía Ramón Puerta y luego Adolfo Rodríguez Saá, «el gasto total en alimentos, bebidas, cosmética y limpieza se redujo 24,1 por ciento». Este número se compone de un descenso en la penetración, es decir que 8 por ciento de los hogares argentinos no compró productos de esta canasta, y el gasto medio (los que siguieron comprando) que descendió 18,9 por ciento con respecto a la misma semana del año anterior.
Dejá tu comentario