La devaluación no asegura por sí misma la competitividad de las exportaciones argentinas, sino que para ello hay que trabajar en abrir mercados, cambiar la mentalidad de los empresarios y bajar los costos internos tanto impositivos como financieros.
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Esta es la conclusión que se desprende del informe que semanalmente elabora la Fundación Capital. En el documento se destaca que la «estrategia exportadora debe ser una acción de más largo plazo, una decisión de décadas, sostenible en el tiempo y que trascienda al gobierno de turno».
La Fundación advirtió que «la estrategia exportadora no puede ser la del hiperdólar, ya que no se puede pensar que el tipo de cambio lo puede todo. La estabilidad macroeconómica y la recomposición del crédito son fundamentales en el despegue exportador. Es por ello que es tan importante la estabilidad como el nivel del tipo de cambio».
Al respecto, las exportaciones acumuladas en los primeros ocho meses del año totalizaron los u$s 16.768 millones, cifra 8% inferior a la alcanzada en idéntico período del año pasado. Este descenso se explica en 7% por caída de precios y 1% por merma en cantidades vendidas.
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