Prorrogarán plazos para discutir con privatizadas
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El criterio es evitar el desgaste de los ministros que firman el acta y que pagan el costo político de una decisión que luego puede terminar rechazada. Es, además, una manera de cubrirse frente a aceptaciones como la que se hizo con el acta de Aguas Argentinas. El Congreso la aprobó, pero también hizo recomendaciones para que el Ejecutivo nunca más pusiera en marcha un acuerdo, antes de la aprobación parlamentaria.
Por otra parte, los legisladores opinarán en las audiencias públicas, por lo cual el Ejecutivo tendrá oportunidad de tomar con antelación las objeciones que se le están realizando.
Una situación de ese tipo ya se está dando con la renegociación del contrato de Ferrosur, el ex ferrocarril Roca de cargas, operado por el grupo Loma Negra. El acta de renegociación fue objetada en la audiencia pública por el legislador Jorge Capitanich porque el acuerdo prevé un plazo de 180 días para resolver los llamados «reclamos mutuos» entre la concesionaria y el Estado.
• Complicación
Según esa opinión, los cánones y las multas impagos deben pagarse antes de firmar la renegociación. Este requerimiento podría complicar todavía más al Ejecutivo en varias privatizaciones que tienen reclamos «mutuos» de larga data, como los ferrocarriles y aeropuertos.
Pero también es cierto que en octubre del año pasado, cuando se volvieron a adjudicar por concurso las rutas nacionales por peaje, a concesionarios nuevos y a otros que ya estaban con anterioridad en el negocio, se fijó un plazo de 180 días para solucionar los reclamos mutuos con las empresas salientes, y todavía no se conocen avances sobre esa negociación.



