19 de diciembre 2000 - 00:00

¿Qué intentó decir Alan Greenspan?

Puede que no supiera en cuánto. Pero Alan Greenspan seguramente tuvo entre sus posibles escenarios que el escueto anuncio que salió del FOMC en su última reunión del año sólo podría derivar en una baja del mercado accionario. Tal vez esto estuviera dentro de sus planes o tal vez, como parece estar tomando cada vez más relevancia, la idea de lo que pase con las acciones es algo que le importa muy poco. Si nos aferramos a la primera idea, tenemos que analizar si sus motivos para actuar como lo hizo fueron eminentemente profesionales o meramente políticos.

Después de todo no se puede dejar de lado la reunión que mantuvo con el futuro presidente Bush, apenas 24 horas antes, en las que durante quince minutos se discutió algo que sólo incumbió a ellos dos. Es claro que rebaja de impuestos (como quieren los republicanos) con baja de tasas puede ser demasiado para la economía. También es claro que si en algún momento había que demostrar quién es el que manda, la de ayer era una ocasión al menos tan buena como cualquier otra. Lo concreto es que no se modificó la tasa, y de acuerdo con lo que "oficialmente" pedía el mercado, el Bias pasó a uno más proclive a la baja de tasas. El problema es que en las últimas horas, tal vez fruto de los brindis de fin de año más que de cuestiones puntuales, muchos comenzaron a creer que el «tío» Alan daría un regalo de fin de año al mercado. En cambio, recibieron el susto de ver derrumbarse al promedio industrial que venía ganando algo más de 1,3%, hasta quedar al cierre apenas 0,5 punto por encima del mínimo en 10.584,37, retrocediendo 0,57%. Claro que si las cosas fueron duras entre las Blue Chips, mucho más lo fueron entre los papeles del mercado electrónico que, de ganar 2,75%, se desplomó para cerrar el día menos de dos puntos por encima del mínimo, con un retroceso de 4,31%. Estos dos no sólo fueron los valores intradiarios y de cierre más bajo del NASDAQ en el año sino que derivaron en que también el índice S&P500 (tal vez el más representativo del mercado en su conjunto) cerrara marcando un nuevo mínimo anual. ¿En este escenario para qué hablar de papeles puntuales? Ayer en realidad nada fundamental cambió. De hecho los analistas insisten con más fuerza sobre que en enero tendremos una rebaja de los Fed Funds. Sin embargo, las acciones se desplomaron, augurando que estas fiestas pueden no ser tan buenas como se esperaba. Si Greenspan se decidió a "robarse la Navidad", sería interesante saber por qué.

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