1 de febrero 2001 - 00:00

Quedamos peor que lo que estábamos

Quedamos peor que lo que estábamos
El mercado tiene muchas dimensiones. Una es la de los papeles individuales, donde se suele premiar y castigar en función de los resultados del pasado y/o las promesas del futuro.

Ayer tuvimos, por un lado, una Coca-Cola que luego de anunciar ganancias por encima de lo esperado cerró en positivo (el "extra" provino de las operaciones internacionales), y por el otro a Philip Morris que, no pudiendo cumplir con lo prometido, fue castigada con una merma. Esto funciona incluso para los papeles de la nueva economía (aunque se les haya quitado la "ley de ventaja"): AOL ganando más de lo esperado fue premiada con una suba mientras que Amazon, que perdió algo menos de lo que se predecía, retrocedió al anunciar una caída en las ventas esperadas. Una segunda dimensión es la macro, zona donde imperan los economistas y pronosticadores, que en los últimos tiempos muestra un país que va de pleno a la recesión (algo que el mercado viene "diciendo" desde mayo pasado). Ayer se conoció que en lugar de un crecimiento de 2,2%, el PBI del último trimestre del 2000 sólo creció 1,4%, la cifra más baja desde 1995. También tenemos otra esfera, que es aquella en la que reinan los intermediarios vendedores de títulos. Esta es la que, de la boca para afuera, venía apostando a una baja de medio punto en el costo del dinero, y que alaba la decisión del presidente de la Fed. El problema es que por sobre cualquiera de estas dimensiones (desde ya que hay muchas más) están los inversores, verdaderos dueños y señores del mercado. Y si bien ayer las cosas salieron "como se esperaba", no quedaron contentos. Podrá decirse que el Dow que cerró en 10.887,36 puntos, tras ganar 0,06% se movió en positivo, pero la verdad es que se sostuvo únicamente por el arbitraje de quienes se desprendieron de papeles tecnológicos buscando la seguridad de los Blue Chips (algo que se venía percibiendo desde hace un par de ruedas, aunque no en forma tan evidente). Del derrumbe de 2,31% que tuvo el NASDAQ por la tarde, sólo se puede decir que es la respuesta de un mercado al que no le gustó la acción de la Fed. De hecho ya hay apuestas (privadas) a un nuevo recorte de hasta 50 b.p. antes de la reunión del 20 de marzo del FOMC (tal vez la mejor prueba de que en el fondo el mercado cree que hace falta bastante más para evitar la recesión). Claro que lo de ayer puede haber sido un caso más del viejo adagio del mercado que aconseja "comprar con el rumor, vender con la noticia". Ojalá (mañana, los resultados del mes).

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