El superávit comercial se contrajo 22,8%, a 12.133 millones de dólares el año pasado, a pesar de que las exportaciones alcanzaron en u$s 34.453 millones el máximo nivel histórico. En cambio, es consecuencia del crecimiento de 61% en el nivel de importaciones, comparado con una suba de 17% en las exportaciones (explicada 11% por aumento de precios y sólo 5% por cantidades).
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De acuerdo con el informe difundido ayer por el INDEC, el superávit comercial también fue 8,15% menor en diciembre comparado con igual mes de 2003. El mes pasado, el saldo positivo fue de 867 millones de dólares, monto muy inferior al promedio mensual de 1.011 millones de todo 2004. En la comparación interanual, las importaciones en diciembre crecieron 39% (totalizaron u$s 2.095 millones), al tiempo que las exportaciones subieron 21%, a u$s 2.962 millones. El balance comercial de 2004 mostró un déficit con Brasil de 1.441 millones de dólares. Fuera de esta situación, en 2004 la Argentina obtuvo superávit con el resto de las regiones. El Mercosur sigue siendo el principal socio comercial. Las compras a países este bloque crecieron 59%, mientras que las exportaciones aumentaron 20%. Chile fue el país con el cual se registró el mayor superávit de intercambio, que ascendió a u$s 3.453 millones. Con el resto de las regiones, el saldo fue favorable, ya que alcanzó u$s 1.883 millones con la Unión Europea y u$s 721 millones con el NAFTA. En 2004, las importaciones aumentaron 61%, a u$s 22.320 millones, impulsadas por las compra de bienes de capital y de insumos para la industria agropecuaria y manufacturara. Este incremento en la demanda de bienes fabricados en el exterior es efecto de la recuperación económica del país, que superaría 8,5%.
Uno de los principales motores del crecimiento del PBI fue el sector industrial, que se expandió 10,7%, y la rama automotriz fue la que lideró la lista de pedidos al extranjero.
Así, las compras al exterior de bienes de capital se incrementaron 114%, y los teléfonos celulares, los vehículos para transporte de mercancías y personas, los tractores, las cosechadoras y las máquinas fueron los bienes más demandados. En tanto, las importaciones de productos intermedios, como fungicidas, herbicidas y abonos, crecieron 38%. Por su parte, los productos que la Argentina más vendió al resto del mundo el año pasado fueron las manufacturas de agropecuario, que crecieron 19%, y las de origen industrial, con un aumento de 24%. Entre estos rubros se destacaron los materiales de transporte terrestre, donde el principal demandante fue Brasil, y las ventas de carnes, que se vieron beneficiadas por el mal de la «vaca loca» que afectó a Canadá y a EE.UU.
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