Reflotan plan para privatizar Yacyretá
-
Alarma fiscal: la caída de la recaudación golpea más a la Nación que a las provincias en lo que va de 2026
-
Finanzas en pareja: 5 consejos necesarios para potenciar tus ahorros en dólares y no terminar tu relación
El viejo protocolo de 1995, que firmaron la Argentina y Paraguay para introducir capital privado a Yacyretá, lo estudia ahora el gobierno Kirchner como forma de encontrar fondos para terminar la obra.
• Acreencia
Ese protocolo se pensó para un plazo de 30 años durante el cual laArgentina -que ha pagado la obra y es acreedora del Ente por más de u$s 9.000 millonespercibiría los ingresos provenientes de esa participación del capital privado. Como contraprestación, la Argentina liberaría al EBY de la deuda que tiene con el Tesoro nacional. El Estado nacional asumiría por su lado el pago de los créditos que el EBY tiene con el Banco Mundial y el BID. Esos créditos en realidad han sido ya pagados en más de 70%. La Argentina también asumiría las deudas con proveedores, lo cual incluye el litigio que se discute con la constructora Eriday, que reclama algo así como u$s 1.200 millones que el ente niega como compromiso.
Ese protocolo que firmaron los dos países en 1995 nunca se aplicó y cesó formalmente en diciembre de 1996. El gobierno de Carlos Menem nunca pudo viabilizar esa incorporación de capital privado por el rechazo que entendía había en la opinión pública al proceso de enajenamiento de empresas estatales.
Ahora el gobierno buscará la forma de desfigurar ese protocolo y reactivarlo como la única manera de poder terminar la obra, algo que puede costar unos u$s 800 millones que no tiene quién le dé. Uno de los resultados del viaje que hizo la semana pasada a Buenos Aires el delegado de la región ante el Banco Mundial, el ex secretario Alieto Guadagni, fue el convencimiento de que es mejor avanzar en la fórmula privatista que pedir ese dinero al BID o al Banco Mundial. Esos dos organismos están comprometidos --más allá de las palabras de Enrique Iglesias a Kirchner en Washington en el último viaje a favor de financiar la obracon reclamos de entidades ambientalistas. En el último informe del Panel de Investigación del Banco Mundial se consignaron más de una decena de condicionamientos para la protección ambiental que debería cumplir la obra para acceder a nuevos créditos, algo que en Buenos Aires y Asunción creen que responde a intereses de litigantes por beneficiarse de compensaciones que van más allá de lo razonable.




Dejá tu comentario