Para los que han venido apostando por el mercado tecnológico, la suba de 7,6% que tuvo el NASDAQ el viernes pasado, sin dudas es un verdadero regalo de Navidad. El problema es que no basta. No basta porque en la semana el índice de las acciones tecnológicas perdió 5,18%, con lo cual en lo que va del año aún estamos más de 38% debajo del punto en el cual se comenzó este 2000. Si hubo algún regalo navideño deberíamos decir entonces que éste fue para los que han preferido apostar por las empresas más seguras, las blue chips, que merced a la suba de 1,41% experimentada en la última rueda, cuando el Dow trepó a 10.635,56 puntos, quedaron 1,92% arriba en las últimas cinco ruedas y 2,12% en el mes. Es difícil, pero podría darse el caso de que en estas apenas cuatro ruedas que quedan de aquí al nuevo siglo, el Promedio Industrial pase del lado ganador (en el NASDAQ, apenas si podemos apuntar a neutralizar la pérdida de 3,12% del mes). Como han venido dándose las cosas últimamente, el mercado sólo reflejará las expectativas que generan las sorpresas (positivas y negativas) en los resultados de las empresas, y la discusión sobre si la economía se está enfriando más o menos de lo que parece suponer un fantasmal consenso. Es así que en realidad no hay demasiada fe en lo que puede estar por venir en las siguientes jornadas (lo cual puede incluso ser bueno, para quienes están comprados). Si bien lo más grueso de las ventas de fin de año (de acciones) por razones impositivas pare-ce haber terminado la semana pasada, y con la suba del viernes el mercado parece no haber disminuido finalmente su nivel de sobreventa, lo que vimos en las dos últimas ruedas puede obedecer simple-mente a un ajuste técnico (si es que existen estas cosas), al tradicional rally de fin de año o ser real-mente un cambio de dirección del mercado. Tal vez convenga quedarse del lado de la prudencia, ya que según se rumoreaba, las ventas del período navide-ño no han tenido el entusiasmo de otros años. Esto es algo que iremos sabiendo a lo largo de las próximas horas y que se irá entremezclando con el último "período confesional", del siglo. Con la mayor parte del mercado esperando un nuevo recorte de tasas por la Fed, hasta ahora lo que se ha venido viendo son apenas intentos de subas en los que las compras se han concentrado en papeles particulares, más que en el mercado en su conjunto, mostrando una clara depuración de portafolios, en busca de calidad, más que de ganancia
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