Renuncia el titular de Samsung por un escándalo fiscal
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"No veo más que un cambio de la gente que está a cargo. No hay cambio para nada en el hecho de que (la familia Lee) seguirá siendo propietaria", dijo el economista de Citibank Oh Suk-tae.
Un portavoz de Samsung indicó a los periodistas que la reorganización es parte de un proceso que dará a sus empresas más transparencia y a su dirección más autonomía, y concluirá con un complicado acuerdo entre accionistas que da a Lee un poder enorme pese a tener una pequeña participación en las empresas del grupo.
El hijo de Lee, Lee Jae-yong, al que se consideraba el "delfín" de la compañía, dejará su puesto y trabajara en el extranjero en un cargo no especificado.
Otros cuatro directivos también dimitirán, incluido el responsable de la división estratégica del grupo y los presidentes ejecutivos de Samsung Fire & Marine Insurance y Samsung Securities.
Las firmas del grupo Samsung suponen el 20 por ciento de la capitalización de mercado del principal índice de la bolsa de Corea del Sur. El grupo tiene más de 250.000 empleados y sus ingresos anuales de 160.000 millones de dólares equivalen casi al Producto Interno Bruto de Singapur.
Un fiscal especial lanzó en enero una investigación sobre corrupción en la firma luego de que un alto ejecutivo del grupo del área legal dijera que algunos de los máximos directivos escondían dinero para financiar sobornos a políticos, funcionarios y jueces.
El fiscal acusó a nueve ejecutivos, pero no halló evidencias que apoyaran las acusaciones de soborno. Si es hallado culpable de evasión fiscal, Lee podría recibir una condena en prisión de 5 años a cadena perpetua.
El conglomerado surcoreano levantó a Corea del Sur desde las cenizas tras la guerra de Corea entre 1950 y 1953, convirtiéndola en la cuarta mayor economía asiática, pero ha sido acusada durante años de crear estructuras ejecutivas impenetrables.




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