Renuncia presidente de aseguradora Münchener Rück
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Henning Schulte-Noelle entregará mañana la presidencia de Allianz a Michael Diekmann durante la junta anual de accionistas en Múnich, tal como estaba previsto, tras acumular esta firma unas pérdidas de 1.200 millones de euros en 2002.
Estos números rojos proceden de la cobertura de catástrofes naturales, como las inundaciones en Alemania oriental el pasado verano, pero ante todo de las pérdidas incurridas por su filial bancaria Dresdner Bank, que controla desde 2001.
En la junta de accionistas de mañana, martes, Schulte-Noelle hará el traspaso formal de mando a Michael Diekmann, que hoy fue elegido, además, presidente del consejo de administración de la compañía.
En los 12 años que ha ejercido su presidencia este ejecutivo de 60 años, Allianz ha pasado a tener de 73.000 a 180.000 empleados, pero su valor en bolsa, pese a cuantiosas adquisiciones, ha decrecido de 19.200 en 1991 a 15.000 millones de euros (de 21.120 a 16.500 millones de dólares) en 2003.
Pero si la expansión del consorcio forma parte de los activos de Schulte-Noelle, también figura en el lado negativo de su currículo la integración de Dresdner Bank en el seno de Allianz, una transacción que le ha costado muchos sinsabores.
En 2002, la cuarta entidad bancaria germana alcanzó unas pérdidas antes de impuestos de 1.146 millones de euros (1.260 millones de dólares), lo que costó también el cargo a su presidente, Bernd Fahrholz, hasta entonces aliado y protegido de Schulte-Noelle.
No obstante, Allianz sigue siendo un coloso empresarial que abarca desde seguros y fondos de inversiones y otros servicios financieros hasta participaciones en la industria y la propia Münchener Rück.
Parte de los males presentes proceden precisamente de la participación cruzada de acciones entre Allianz y Münchener Rück, que ahora desean reducir hasta el 15 por ciento y que en el pasado les había servido para protegerse de una OPA (oferta pública de adquisición de acciones) hostil extranjera.
La nueva generación de ejecutivos tendrá como misión deshacer las participaciones cruzadas con otros grupos industriales en Alemania, sanear las maltrechas cuentas de resultados y recuperar el valor de las acciones en bolsa, una labor nada fácil, auguran los analistas.
Para ello, Diekmann, al frente de Allianz, y von Bomhard, al cargo de Münchener, cuentan con una larga experiencia en sus respectivas empresas para enfrentarse al reto de devolver la rentabilidad a estas aseguradoras.




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