Riesgoso: pide más poder Kirchner y declara dura emergencia económica
Néstor Kirchner le pidió ayer al Congreso que renueve la declaración de Emergencia Pública y, al mismo tiempo, aumente sus poderes para salir de esa situación. Se lo faculta a «adoptar las medidas necesarias tendientes a lograr una salida ordenada de la situación de emergencia pública». Es una fórmula nueva que utiliza el Presidente no sólo para acumular poder. Necesita mantenerla declaración de emergencia también para mostrar al exterior que el país no ha salido de la crisis y evitar así que jueces habiliten reclamos de acreedores. Hoy el Congreso hará una clara demostración de la obediencia ciega al Poder Ejecutivo. Iniciará una maratón de 48 horas para aprobar el Presupuesto nacional 2006, la prórroga de impuestos, el decreto que modifica la Ley de Convertibilidad y la renovación por un año de la Emergencia Pública, entre otros proyectos. En esa línea, ayer los senadores dieron otra muestra de poca seriedad en su proceder: en 10 minutos emitieron los dictámenes de todos esos proyectos, sin debatirlos ni explicar la ausencia de funcionarios que debían informar.
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El gobierno debió impulsar el proyecto a último momento para cubrir un olvido del día que con euforia se anunció el pago al Fondo: la posibilidad que jueces del exterior avancen contra una Argentina que demuestra con esa medida tener capacidad de pago. El peligro, además, es concreto al quedar afuera de la categoría estricta de reservas de «libre disponibilidad» que se utilizan en la operación.
La diferencia es lo que se incluye en el primer artículo del proyecto: «Facúltase al Poder Ejecutivo Nacional a adoptar las medidas necesarias tendientes a lograr una salida ordenada de la situación de emergencia pública». La imprecisión de semejante facultad que se otorga al Ejecutivo es la base del peligro institucional que sigue profundizando un Congreso que delega poderes casi sin pensar, como sucedió ayer y se ratificará hoy.
Sólo así se explica que se pida una nueva prórroga de la ley de excepción hasta el 31 de diciembre de 2006, ratificando también la prórroga de la emergencia sanitaria, ocupacional, alimentaria y del Plan Jefas y Jefes.



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