Evitar saltos en la brecha y recuperación de salarios, claves para sostener la actividad

Economía

Según destacó un estudio, son eslabones fundamentales para mantener expectativas de crecimiento, promover inversiones y crear empleo.

Después del impacto que sufrió la actividad por la llegada de la pandemia, y el freno en la reactivación a raíz de la segunda ola, la economía argentina comienza a recuperarse. De todas formas, según advierte un informe elaborado por el Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortíz (CESO), este proceso es todavía “incipiente y heterogéneo”. Para que este proceso se consolide de cara al futuro, el estudio destaca como factor clave evitar saltos en la brecha cambiaria y la recuperación real de los salarios.

“El proceso de recuperación económica tras la caída más fuerte de la actividad que se vio en décadas tiene dos características fundamentales: es todavía incipiente y muy heterogéneo. Es incipiente porque todavía está sujeto a la evolución de la pandemia. Los indicadores reflejan el impacto que tuvo la segunda ola en los meses de abril y mayo. Y, aunque algunos indicadores de actividad son auspiciosos, no alcanza a verse la mejora en todas las variables económicas”, señaló el CESO, que destacó: “Por ejemplo, la mayor actividad todavía no se traduce de forma contundente en la creación de empleo registrado privado o en la ampliación de la capacidad productiva. También es heterogéneo porque la intensidad de la recuperación depende del sector de actividad y del segmento de ingresos donde se ubique la actividad productiva. No se ve lo mismo en el sector turismo que en el bancario o agropecuario, por ver dos extremos. Tampoco es lo mismo un local de indumentaria de consumo masivo que otro con productos caros destinado a un público restringido (cuyos clientes incluso solían gastar parte de sus ingresos en el exterior y tienen otros gastos de entretenimiento bastante recortados por las actividades habilitadas en la pandemia)”.

Al referirse a los principales indicadores que dan cuenta de la recuperación en la actividad luego de las contracciones mensuales de abril y mayo, desde el CESO destacaron los datos difundidos por el CEPXXI: “En un indicador que parte del consumo eléctrico del sector productivo, junio mostró un crecimiento desestacionalizado del 5% respecto a mayo. En las primeras semanas de julio, los datos de CAMMESA indican que se mantiene esa reactivación”.

Con esa base, desde el Centro destacan que el futuro cercano está todavía “plagado de incertidumbres”, debido a las “posibles nuevas variantes de coronavirus, medidas que vuelvan a restringir la circulación, políticas comerciales más restrictivas en los países centrales, la memoria fresca de las bruscas devaluaciones de los últimos años”.

“Es realmente difícil convencer al dueño de un negocio pequeño o mediano que se anime a crecer, a abrir un nuevo local o más grande, que contrate personal, que invierta en maquinaria y equipos con este panorama. Este cambio en las expectativas llegará recién luego de meses consecutivos de actividad sostenida sin baches o interrupciones. Saltos muy grandes en la brecha cambiaria o ingresos que no logran ganarle a la inflación son dos hechos que pueden frustrar este proceso y merecen la mayor atención en la política económica”, remarcó el CESO.

Dejá tu comentario