16 de septiembre 2003 - 00:00

Salvo de la Argentina, hubo duras críticas por el fracaso

Los líderes mundiales, menos de Argentina, manifestaron su preocupación después del fracaso de Cancún. Fruto seguramente del apoyo de EE.UU. al país para cerrar con el FMI, no hubo reacción del gobierno por la falta de avances pese a que en Latinoamérica creen que por primera vez hay una posición firme contra los subsidios al agro.

• LUIZ LULA DA SILVA (Presidente de Brasil)

Lo que ocurrió en Cancún es una novedad extraordinaria en nuestra relación con el mundo desarrollado. El papel de Brasil, más el de otros países de América del Sur, China, India, entre otros -el denominado G-21-, se transformó en una lucha política y comercial para negociar con Estados Unidos y Europa.
Si bien Brasil no consiguió aprobar lo que quería, tampoco permitió que fuese aprobado lo que deseaba la UE: consolidar su política de subsidios.

•RICARDO LAGOS (Presidente de Chile)

Lo de Cancún es un fracaso que va a significar un perjuicio para muchos. Que no seamos capaces, en la nueva ronda de Doha, de llegar a acuerdos concretos en materia de países en desarrollo, en materia de acceso a mercados y no seamos capaces de avanzar en el tema de los subsidios plantea un tremendo desafío.

• PIERRE PETTIGREW (Ministro de Comercio de Canadá)

Canadá está decepcionado por el desenlace de la conferencia, pero continuaremos trabajando para que el programa retome el buen camino y nos concentraremos en el objetivo que queremos todos: un sistema comercial mundial que sea equilibrado y equitativo, que sea ventajoso para la economía canadiense y que ayude a los países en desarrollo.

• ROBERT ZOELLICK (Secretario de Comercio de EE.UU.)

Es difícil creer que en la situación en que nos encontramos ahora seremos capaces de terminar a tiempo la ronda de Doha.

La mayor lección de Cancún es que lograr un compromiso útil entre los 146 países requiere una seria voluntad -y no retórica-para concentrarse en el trabajo a fin de alcanzar el delicado equilibrio entre ambición y flexibilidad.

• LOUIS MICHEL (Canciller de Bélgica)

Los sacrificios demostrados en la reciente reforma de la política agrícola común y la postura mantenida respecto de los temas de Singapur demuestran la voluntad de los europeos de concluir las negociaciones. La causa del fracaso es la falta de voluntad de algunos países poco dispuestos a hacer sacrificios. La presidencia (mexicana) no dio la más mínima oportunidad para retomar las negociaciones. La amistad no puede ser en un sentido único.

• FRANCIS MER (Ministro de Finanzas de Francia)

Es el triunfo del bilateralismo y, por tanto, una victoria para Estados Unidos. Esta bilateralización es una derrota para el Sur, para Europa, que promueve con fuerza una relación multilateral tan igual como sea posible, y es una victoria para un país, Estados Unidos.

• LUIS DERBEZ (Canciller de México)

No fue una decisión precipitada, sino racional. No había forma de lograr consenso. Lo intenté de distintas formas y en aras de la mayor transparencia, pero la mayoría de los miembros no quería un compromiso. (Explicación de por qué se retiraron imprevistamente de la reunión los países subdesarrollados.)

• GERHARD SCHRÖDER (Canciller de Alemania)

En Cancún se perdió la oportunidad de dar un impulso mundial al crecimiento y a la ocupación.

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