23 de octubre 2026 - 10:40

Se aceleró la inflación de Japón y aumenta la presión para que su banco central suba la tasa

El incremento fue particularmente sensible en la medición subyacente, que superó el umbral del 2% por primera vez en nueve meses. La autoridad monetaria nipona decidirá sobre la tasa el próximo viernes.

Japón: Fuerte alza en la inflación de septiembre, ¿qué pasará con la tasa?

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Reuters

La inflación japonesa volvió a acelerarse en septiembre, producto del aumento de los costos del combustible, derivado del prolongado conflicto en Medio Oriente, el encarecimiento de ‌las importaciones impulsado por la debilidad del yen y las presiones sobre los precios provocadas por la sólida demanda de las inversiones en inteligencia artificial. Es en este contexto que el Banco de Japón (BoJ) definirá el próximo viernes el rumbo de su política monetaria, tras haber subido la tasa el mes pasado.

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Japón subió 2,8% interanual de septiembre, un aumento del 2,6% registrado ‌en agosto. Sin embargo, la atención del mercado estuvo en la inflación subyacente, que excluye alguno de los precios más volátiles del IPC, como los alimentos frescos, aunque incluye los combustibles. Fue de 2,1% interanual, un salto sensible respecto al 1,7% previo.

Fue la primera vez que la inflación subyacente superó el objetivo del ‌2% interanual fijado por el BoJ ‌desde diciembre de 2025, lo que supone un indicio de que las presiones sobre los precios se están generalizando en la economía nipona y contrarrestando el impacto antiinflacionario de las subvenciones al combustible que implementó el gobierno de Sanae Takaichi.

A eso se le agregan otros indicadores de precios que también dieron al alza. Por ejemplo, el IPC que elimina de la medición el impacto tanto de los alimentos frescos como de los combustibles — y que el BoJ sigue de cerca como mejor indicador de las presiones sobre los precios — subió un 2,4% interanual en septiembre tras haber aumentado un 1,9% en agosto.

La inflación se extiende

Para el economista de la aseguradora japonesa Daiichi Life Group Yoshitaka Shinke, ese dato da cuenta de que "las presiones inflacionarias se están intensificando" por fuera de los impactos de la volatilidad en los precios de la energía.

"Si bien hay que tener en cuenta que existen factores de aumento estacionales, este resultado puede interpretarse como una señal de que la base de la presión inflacionaria se está ampliando gradualmente", afirmó en el análisis que lleva su firma.

Explicó que la tendencia al alza de los precios se está extendiendo no solo a los artículos de uso diario, sino también a los bienes duraderos, debido al "aumento en los costos de importación debido a la depreciación del yen", el cuál se está trasladando a los precios al consumidor.

Japón: La inflación subyacente supera el 2%, ¿cambiará la política del banco central?

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En este sentido, mencionó también el aumento en los precios de los semiconductores y las memorias impulsado por "la creciente demanda relacionada con la inteligencia artificial", algo que afecta también a otros países, como EEUU.

Además, esta madrugada también se conoció que la inflación de los servicios se aceleró hasta el 1,5% en septiembre, frente al 1,2% del mes anterior, lo que sugiere que las empresas estaban traslando a precios el aumento de los costos laborales derivado de la escasez de mano de obra.

A la espera de la decisión del BoJ

Tras haber subido las tasas de interés el mes pasado, el consenso de los analistas espera que el Banco de Japón mantenga sin cambios su política monetaria en la reunión que mantendrán sus miembros entre el jueves y el viernes próximo.

Aunque sí podría revisar al alza su previsión de inflación y dar señales de su disposición a seguir elevando los costos de financiación, que siguen siendo bajos en comparación a su inflación.

Los analistas del banco ING plantearon en su último informe que el BoJ no moverá la tasa la semana entrante, ya que aún se encuentra evaluando el impacto del aumento del mes pasado. Su escenario base prevé dos aumentos adicionales de 25 puntos base en enero y abril de 2027, lo que llevaría la tasa de política monetaria a 1,75%.

"Si bien la inflación sigue siendo elevada, es posible que los responsables de la política monetaria prefieran disponer de más tiempo para monitorear la economía, especialmente dado que el gobierno continúa apoyando la demanda interna", explicaron desde la institución financiera.

Por su parte, desde Oxford Economics esperan que el primer incremento en la tasa llegue en diciembre de este año, aunque tampoco descartan que ocurra en enero. Sin embargo, argumentaron que una subida al 1,75% "será una decisión más delicada, dado que la tasa de política monetaria se está acercando al nivel 'neutral'" fijado por el organismo.

Y agregaron: "La resiliencia general de la economía ante tasas más altas podría permitir que el Banco de Japón suba la tasa más allá del 1,75% para evitar un mayor depreciación del yen y/o el desanclaje de las expectativas de inflación impulsado por una inflación de costos prolongada".

La política monetaria de Japón es sumamente importante para los mercados financieros globales, ya que es el origen del carry trade entre el yen y el dólar, una de las operaciones más importante a nivel internacional para conseguir liquidez en el mercado de capitales. Por lo tanto, un incremento de la tasa de interés japonesa limitaría el atractivo de financiarse en yenes, limitando el flujo financiero hacia activos riesgosos y mercados de economías emergentes, como Argentina.

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