Luego de la "paliza" del miércoles, ayer comenzó a separarse la paja del trigo, aunque mientras duró el proceso, las cosas llegaron a parecer algo confusas, visto el juego que existió entre las blue chips, las acciones tecnológicas, la tasa y el dólar. Por la mañana, aun sin los ánimos de desastre vistos 24 horas atrás, el mercado abrió en baja. A los 30 minutos, de la mano de la mejora del Promedio Industrial, aunque algo más lentamente, el NASDAQ también comenzó a recuperarse y para las 11 pasaba velozmente del lado ganador subiendo en lo mejor del día 3,89%. En ese momento los vendedores de bonos del Tesoro que habían impulsado la tasa de largo a 5,47% comenzaron a recomprar títulos, en su sempiterno juego de arbitraje con los demás activos financieros. Hasta las dos de la tarde (Nueva York) la presión de quienes veían caras a las acciones se igualó con los que las veían baratas, y prácticamente no hubo movimientos ni en el Mercado Electrónico ni en el de remates (NYSE). Pero cuando la tasa reemprendió su camino descendente las acciones efectuaron una nueva agachada colocando a las tecnológicas del lado perdedor. El Dow, que en lo mejor apenas había ganado 1,95%, retrocedió apenas 100 unidades, y rápidamente se recuperó, mientras los que se desprendían de los papeles de la nueva economía se volcaban los papeles más clásicos, y para cuando sonó la campana, el augusto índice quedaba en 10.487,29 puntos, mostrando una mejora de 1,63%. Las tecnológicas, si bien se recuperaron levemente, apenas quedaron ganadoras en 0,32%, al tiempo que la tasa de largo quedaba en 5,4%, el valor de cierre más bajo en todo este año (igual fue llamativa la preferencia de plazos más cortos). Si esto fue reflejo de la búsqueda de mayor seguridad o apuestas a un pronto recorte del costo del dinero por la Fed, es algo que veremos en las próximas ruedas. A esta altura podemos decir que ayer el mercado quedó claramente dividido en dos, por un lado los papeles más clásicos, especialmente los financieros, energía, materias básicas, minoristas y de consumo masivo, que fueron los que impulsaron las blue chips (lo peor en este ramo, AT&T que cayó 9,9%), y por el otro las tecnológicas. Nuevamente el mercado pareció preparado para un rebote de estas últimas, el mercado se había "sobrevendido" el miércoles, aunque más no fuera que como simple reacción al desplome de las dos ruedas anteriores y nuevamente la recuperación resultó efímera.
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