18 de febrero 2004 - 00:00

Se va ING del país

ING Insurance, especializada en seguros de vida, anunció ayer que dejará de operar en el país, pero mantendrá las alrededor de 60.000 pólizas que tiene colocadas en el país. La retirada de este grupo holandés representará el despido de 650 empleados, la mayoría de ellos agentes vendedores y el cierre de sus 17 sucursales en el país, ubicadas en Buenos Aires, Entre Ríos, Corrientes, Santa Fe, Salta, Tucumán, Mendoza y Neuquén. La aseguradora tiene alrededor de 15% del mercado de los seguros de vida -la mayor parte de sus pólizas están en los sectores medio y medio-bajo-, negocio que encabeza largamente Zürich Eagle Star con cerca de 38% de ese rubro, más fuerte además en los sectores más altos (la póliza promedio de Zurich ronda los $ 3.200 anuales, contra los $ 1.000 promedio de ING). Está claro que, de no revertirse esta decisión tomada por la casa central en Amsterdam, esta cartera tenderá a desaparecer. Según un comunicado distribuido ayer en Europa, «ING tomó la decisión tras una revisión de su estrategia de negocios que determinó que ING Insurance Argentina no está generando el suficiente retorno sobre las inversiones como para satisfacer las necesidades de ING». En el mercado se comentaba que, para seguir creciendo y poder competir con Zurich, había que realizar fuertes inversiones adicionales, pero la casa matriz decidió tomar el camino de salida. Según fuentes del mercado, uno de los errores de la estrategia de ING en el país fue justamente el empleo de una gran fuerza de ventas propia, cuando la mayoría de sus competidores colocan sus pólizas a través de productores independientes -que trabajan a comisión-. Otro fue la enorme inversión que representó la compra de un edificio propio en Puerto Madero, hoy prácticamente vacío, cuyo destino futuro también es una incógnita.

• Razones

Esta decisión se emparenta claramente con la de otro megagrupo holandés, el supermercadista Royal Ahold, que viene intentando vender (hasta ahora de manera infructuosa) su cadena Disco en la Argentina, ya ha abandonado Perú y Chile y está tratando de desprenderse también de su controlada en Brasil. Las razones que da ING para justificar su salida de la Argentina parecen calcadas de las que diera Ahold al momento de anunciar «desinversiones» en la región: «ING apunta a mejorar su negocio global enfocándose en sus principales actividades, clientes y países. Maximizar la performance de la compañía es un prerrequisito para el crecimiento sostenido». En el mismo comunicado se aclara que las actividades bancarias del grupo en la Argentina seguirán como siempre. Como viene siendo casi un hábito, luego del anuncio de su salida de la Argentina, las acciones de ING en la Bolsa de Amsterdam subieron 2,17%, mientras que sus ADR en la Bolsa de Nueva York ganaban 3,3%.

Alberto Santarelli
, vocero de la empresa, aseguró que «no habrá despidos sino salidas pactadas con cada uno de los empleados, a los que se ofrecerá un paquete que supera los montos previstos en la legislación, más otros beneficios, como el servicio de 'outplacement'». Se trata de una especie de tratamiento psicológico con preparación profesional para la búsqueda de un nuevo empleo; en este caso, será encarada por la consultora que encabeza Cristina Mejías.

«La gente que tiene pólizas en ING está hoy tan segura como ayer.»
Curiosamente, la afirmación proviene de Santiago del Sel, CEO de Zürich. De todos modos, en el mercado se estima que tarde o temprano ING terminará desprendiéndose de su cartera, dado que no tiene demasiado sentido mantener una estructura sólo para administrar los restos de su actividad, que en el país arrancó hace apenas ocho años.

S.D.

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