7 de octubre 2008 - 00:00

Siemens: otro directivo habló de supuestos pagos ilegales

Nüremberg (DPA) - Un ex ejecutivo del gigante tecnológico alemán Siemens dijo ayer que los gerentes de la compañía tenían información desde la década del noventa sobre los pagos ilegales que durante años recibió el sindicato independiente AUB, que actuaba como contrapeso del poderoso sindicato metalúrgico IG Metall en el comité de empresa.

La declaración se produjo en la quinta sesión del juicio contra Wilhelm Schelsky, ex presidente de AUB, que enfrenta cargos de estafa y fraude fiscal, y contra Johannes Feldmayer, antiguo integrante de la plana mayor de Siemens, al que también se lo acusa de soborno. La fiscalía considera que ambos estafaron a la empresa en más de u$s 41 millones.

  • Algo raro

  • El testigo aseguró ayer que, aunque buena parte de los directivos del sindicato conocía esos pagos ilegales, evitaron inmiscuirse en el caso.

    Además, dijo que Schelsky abandonó la compañía «para hacer cosas que no podían hacerse bajo el nombre de Siemens. Estaba claro que algo raro había y yo no quería tener nada que ver con ello».

    El testigo, de 66 años, agregó que a fines de la década del 90 se le encargó junto con otros compañeros llevar a cabo una inspección interna en casa de Schelsky, en la que hallaron recibos que demostraban que el ex sindicalista apoyaba económicamente -con fondos de Siemens- a organizaciones deportivas. Según el testigo, en aquel momento quedó en evidencia que esos gastos habían sido con fines privados, pero sus compañeros no denunciaron el caso y actuaron como si nada hubiera ocurrido.

    En la primera parte del juicio, Feldmayer reconoció que la compañía transfirió millones de euros al sindicato AUB, pero negó que se hubiera intentado de este modo de influir en la postura de sus integrantes en el comité de empresa. Asimismo, Schelsky confirmó que durante años recibió gran cantidad de dinero por parte de Siemens, aunque aseguró que nunca estafó a la firma y que los delegados dentro del comité de empresa no fueron sobornados. No obstante, la fiscalía afirma que Feldmayer entregaba importantes sumas de dinero a Schelsky a cambio de tener de aliado en las decisiones empresariales al sindicato frente a IG Metall.

    Según la acusación, Feldmayer acordó en 2001 con el ex presidente de AUB que éste recibiría u$s 734.320 por trimestre para -según la versión oficial- la formación de empleados y para financiar al grupo sindical. Entre el 23 de enero de 2001 y el 2 de noviembre de 2006, Schelsky presentó 44 facturas por más de u$s 40 millones más los impuestos sobre esa cifra. Pero el sindicalista no sólo habría empleado el dinero para la organización, sino también para empresas en las que tenía participación.

    El juicio por corrupción empaña aún más la imagen del gigante electrónico alemán, envuelto desde hace dos años en un escándalo por el presunto pago de sobornos en diferentes países, entre ellos la Argentina, para conseguir o acelerar contratos.

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