Soja: restan aún por liquidar u$s8.000 M y Gobierno no avanza con nuevas medidas

Economía

El sector pide una baja de retenciones de 10 puntos o incentivos impositivos, pero por el momento no recibieron el visto bueno.

Es prácticamente un hecho que la baja de retenciones temporal a la soja no logró los resultados esperados por el Gobierno y a pesar de la extrema necesidad de contar con los dólares que puede generar este sector, por el momento el Gabinete económico de Alberto Fernández, descarta avanzar con la implementación de nuevas medidas que alienten la liquidación de granos por parte de los productores que aún conservan 16,4 millones de toneladas de la oleaginosa valuada en alrededor de u$s8.000 millones.

Concretamente referentes del sector explican que el Gobierno tuvo sobre la mesa una propuesta que incluía una baja de alrededor de 10 puntos de retenciones, pero que fue descartada de plano por el ministro Martín Guzmán. La explicación suena lógica: ante la endeble economía argentina, semejante recorte también impacta de lleno en la recaudación fiscal.

Según el informe de recaudación difundido por la AFIP correspondiente a septiembre se evidenció una fuerte recuperación de los ingresos en concepto de derechos de exportación, que sumaron $46.359 millones, con un incremento interanual de 44%, el más importante después de marzo, cuando la recaudación por este concepto había subido 60 por ciento.

Con esta suba, la participación de los DEx en el total recaudado creció al 8% contra un promedio de 5,8% en el período enero a agosto. Estos son los datos que mira de cerca el equipo económico de Alberto Fernández para no avanzar con medidas más drásticas en cuanto al tributo.

Lo cierto es que en paralelo quedaron stand by otros incentivos que podrían colaborar con el ánimo y el bolsillo del productor agropecuario. Uno de ellos es la posibilidad de descontar las facturas por compra de semillas y fertilizantes del impuesto a las Ganancias. Un punto que sobrevuela en el Gobierno pero que actualmente de la mano de la fiebre por el dólar tiene otras urgencias que atender.

Mientras tanto los precios internacionales de la oleaginosa alcanzan su mejor valor en al menos dos años y medio pero eso tampoco incentiva al productor a vender su soja. La volatilidad económica, el incremento con el blue y los continuos rumores de devaluación entorpecen cualquier decisión de comercialización. Todo lo contrario, sucede en Brasil ya que sus productores, aprovechando la bonanza de precios ya vendieron prácticamente toda la cosecha 2019/2020 y más de la mitad de la soja que recién están comenzando a sembrar.

Por su parte la industria aceitera continúa anotando declaraciones de ventas al exterior de soja y subproductos que a la fecha suman poco más de 1,8 millones de toneladas pero esa cifra podría estancarse en breve ante la poca disponibilidad de materia prima en el mercado.

En este marco, Néstor Roulet, productor agropecuario y exsecretario de Agregado de Valor, detalla que la industria aceitera, durante la primera semana de entrada en vigencia necesitó industrializar 1,5 millones de toneladas para cumplir con los envíos declarados pero solo compró en el mercado local unas 590.000 toneladas. Es decir, contaba con stock en sus silos.

El exfuncionario entonces afirma: “Esto deja claramente demostrado que la soja la tenía en su poder y gran parte comprada la industria de molienda de soja. Teniendo en cuenta la diferencia entre lo que tendría que haber comprado y lo que realmente compró, con un precio FOB Comprador Spot de u$s448 por tonelada observaremos que por esta acción la industria tuvo 20 millones de dólares en una semana”.

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