25 de junio 2001 - 00:00

Standard & Poor's disminuye la calificación de los títulos Aerocard Clase-B

Standard & Poor's decidió el 15 de junio de 2001 disminuir la calificación de riesgo de los títulos representativos de deuda Aerocard Clase-B a 'raCC' de 'raBB/CreditWatch Negativo'. La disminución en la calificación estuvo determinada por el importante deterioro en la calidad crediticia de la compañía, así como por la significativa disminución en los flujos de cobranzas del fideicomiso ocurrida durante el mes de mayo y los primeros días de junio de 2001, como consecuencia del menor nivel de actividades fruto de los conflictos gremiales iniciados en mayo de 2001, y la reciente suspensión de gran parte de las rutas internacionales y regionales de Aerolíneas Argentinas S.A. (ARSA).
El deterioro en la calidad crediticia de ARSA responde a la importante desmejora de la situación financiera de la compañía a lo largo de los últimos dos años. La misma es a su vez consecuencia no sólo de factores macroeconómicos adversos que derivaron en una significativa caída de los volúmenes de venta de pasajes, sino también del incremento en las presiones competitivas en todos los mercados donde opera, las que originaron importantes caídas en las tarifas tanto domésticas como internacionales. La implementación de un ambicioso plan de inversiones de tipo expansivo destinado a la reestructuración de las operaciones de ARSA en un medioambiente macroeconómico desfavorable, resultó en un mayor debilitamiento del perfil financiero de la misma. Si bien el importante apoyo financiero evidenciado por los principales accionistas (tanto a través de préstamos a largo plazo como de sustanciales aportes de capital) permitió mitigar en parte estos efectos, un elevado nivel de endeudamiento y un persistente déficit operativo, continúan representando los principales desafíos de ARSA en un mercado aún recesivo y altamente competitivo.
Desde el punto de vista financiero, la capitalización por $650 millones llevada a cabo por los accionistas a fines del ejercicio 2000, sumada a los fondos provenientes de un nuevo préstamo a mediano plazo por $300 millones obtenido durante el primer trimestre del ejercicio 2001, permitieron llevar a cabo la refinanciación de una gran parte de las deudas financieras y bancarias de ARSA, disminuyendo significativamente el riesgo de refinanciación de corto plazo de la compañía. Sin embargo, en el ámbito operativo, los actuales conflictos gremiales por los que está atravesando ARSA dificultan considerablemente su normal desenvolvimiento a la vez que incrementan las pérdidas operativas por encima de los valores registrados habitualmente. Sumado a esto, el deterioro en la liquidez operativa de ARSA producto del menor nivel de actividad, está incrementando de forma sustancial la exposición al crédito no financiero, lo que derivó en la interrupción de la prestación de servicios por parte de algunos proveedores de gran importancia. Al respecto, la falta de suministro de combustible en algunos de los destinos operados por la compañía, ocasionó hacia principios de junio de 2001, la suspensión del servicio de aerotransporte en gran parte de las rutas regionales e internacionales de ARSA (incluyendo destinos de gran relevancia como Nueva York, Auckland, Río de Janeiro, San Pablo y Madrid, entre otros).
En la opinión de Standard & Poor's, la mayor rigidez en los términos de negociación entre las partes (los principales accionistas, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi), los gremios en conflicto y el gobierno argentino) evidenciada al momento de la suspensión de rutas, y la actual situación de iliquidez operativa, suponen un empeoramiento de la calidad crediticia de ARSA, en la medida en que aceleran y agravan el deterioro financiero y operativo de la compañía en el corto plazo. Por esta razón, el acrecentado nivel de pérdidas operativas (aún antes de compromisos financieros) sumado a la importante situación de iliquidez que enfrenta la compañía, establecen la necesidad de aportes adicionales por parte de los principales accionistas, la Sepi y/o el gobierno argentino, que permitan la continuidad de las operaciones de la misma. La alta incertidumbre respecto de la asistencia financiera de los accionistas incrementa sensiblemente la posibilidad que la compañía discontinúe las rutas que aún se encuentran en operación.
El repago de los títulos representativos de deuda Clase-B, emitidos en diciembre de 1998 por un valor de U$S 50 millones, y con un capital vigente al 2 de mayo de 2001 de U$S 27,5 millones, está garantizado por cupones a ser originados por la venta de pasajes de ARSA realizadas con tarjetas de crédito emitidas en Argentina. El capital de los títulos de deuda será amortizado en 20 cuotas iguales, trimestrales y consecutivas, y la fecha de vencimiento final de los mismos está pautada para el 23 de diciembre de 2003. A pesar del actualmente adecuado nivel del indicador 'cobranzas del fideicomiso a servicio de deuda', para que estos recibos continúen siendo generados ARSA debe seguir operando y proveyendo servicios de aerotransportación hasta que los títulos de deuda sean repagados en su totalidad. La actual situación financiera de ARSA sumada a la reciente suspensión de rutas, incrementa la probabilidad de ocurrencia de eventos de aceleración de pago, los que, a decisión de al menos 15% de los tenedores de los títulos, podría derivar en la retención de todos los fondos que ingresen en la cuenta de recaudación del fideicomiso, o en la directa exigibilidad de repago por parte de la compañía. Por otro lado, el incremento en las probabilidades de discontinuidad de la totalidad de las rutas, afecta directamente la capacidad de repago de los títulos, dado que si la aerolínea dejara de operar, los recibos no se generarían y por lo tanto la probabilidad de repago de los inversores sería similar a la de los acreedores no garantizados de la compañía.


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