Suba en mínimo de Ganancias será igual en todo el país

Economía

El gobierno negoció ayer continuar con la tregua en el sur argentino, a cambio de estudiar mejoras en la situación de los trabajadores patagónicos. Lo hizo a través de Julio De Vido, quien durante 12 años fue ministro de Kirchner en Santa Cruz. Pidió que no haya más violencia como la desatada la semana pasada en Las Heras, y que le den 120 días al gobierno para negociar una mejora en el Impuesto a las Ganancias (será para todo el país igual y no habrá suba del mínimo especial para los trabajadores del Sur). A cambio, se realizará un seguimiento de los precios en la región y habrá más obra pública e inversiones. El interlocutor entre ambos bandos fue Hugo Moyano, que fue quien primero pidió, junto a los «gordos» de la CGT, cambios en Ganancias y que también suele acudir a la protesta violenta como método para reclamar.

La decisión sobre el futuro impacto del Impuesto a las Ganancias sobre los asalariados será universal y no específica para los trabajadores petroleros del sur argentino; pero el gobierno de Néstor Kirchner implementará otras decisiones diseñadas especialmente para mejorar la situación de ese sector. Como contrapartida, los gremios que agrupan a estos empleados estarán permanentemente en contacto con el gobierno nacional, comprometiéndose además a controlar cualquier manifestación que termine con hechos de violencia como los que ocurrieron la semana pasada en Las Heras, Santa Cruz.

Esas fueron las principales conclusiones del encuentro mantenido ayer entre los ministros de Planificación, Julio De Vido, y de Trabajo, Carlos Tomada -como representantes del gobierno de Néstor Kirchner-, el titular de la Confederación General del Trabajo (CGT), Hugo Moyano, y representantes gremiales de los trabajadores petroleros.

La reunión, organizada especialmente por De Vido como delegado especial de Kirchner para tratar este tema hacia adelante, duró dos horas y se concretó en el despacho del ministro de Planificación. La elección del interlocutor es clave y reconocida por los propios sindicalistas. «De Vido fue durante 12 años ministro de Kirchner en Santa Cruz. Conoce al Presidente y a Moyano tanto como a los representantes gremiales petroleros venidos del Sur, y sabe cuáles son los problemas que hay que solucionar en una negociación de este tipo, que excede el tema de Ganancias», aclaró ayer a este diario un representante gremial.

Las fuentes oficiales confirmaban el buen clima del diálogo, tanto como la insistencia de los trabajadores de encontrar respuestas concretas de manera veloz para poder garantizar la paz social en Santa Cruz. En este sentido,
De Vido expuso cuál será el camino de negociaciones que implementará el gobierno nacional. El ministro explicó primero que hay aproximadamente 120 días (hasta el 30 de abril) para resolver el tema impositivo de Ganancias, tiempo suficiente como para discutir con profundidadposibles soluciones. Sólo dejó en claro una cuestión clave: no habrá cambios en el impuesto, ni la suba del mínimo no imponible ni nuevas deducciones, exclusivas para los petroleros del Sur. La decisión-final sobre el futuro del tributo tendrá alcances nacionales. Esto quiere decir que todos los trabajadores del país tendrán los próximos beneficios (que aún no definió el gobierno), y no sólo los petroleros patagónicos.

• Inversiones

Sin embargo, De Vido explicó que en los planes del gobierno está también implementar una batería de medidas específicamente destinadas para los patagónicos, especialmente los petroleros, pero sin dejar de lado otros gremios como los policías y los maestros. El ministro de Planificación habló de la posibilidad de diseñar medidas para atraer más inversiones petroleras y energéticas en la Patagonia, facilidades para crear más puestos de trabajo (para esto concurrió Tomada al encuentro), más obra pública que se anunciará durante 2006, mejoras en las asignaciones familiares de los empleados de la región; y la ampliación de los planes de ayuda social de apoyo para el sector. De Vido habló también sobre el reconocimiento del gobierno nacional acerca de los problemas de costos de alimentos, bienes de consumo masivo, energía, transporte y vestido del sur argentino; y aseguró que el gobierno estudia medidas de seguimiento de precios especiales para la región.

El delegado de
Kirchner pidió especialmente a Moyano y a los dirigentes petroleros, que mientras todas estas medidas están en estudio y análisis, y bajo el compromiso de no tardar más de esos 120 días en implementarlas, se mantenga abierto el «dialogo político» inaugurado ayer. De Vido insistió, en nombre del Presidente, en tener relaciones aceitadas que eviten cualquier aparición futura de actos de violencia, incluyendo manifestaciones públicas, cortes de ruta y huelgas. En otras palabras, requirió, con éxito aparente, que la tregua inaugurada la semana pasada continúa mientras en el Ejecutivo se estudian las medidas para mejorar la situación.

«La reunión giró en torno a una serie de temas que tienen relación directa con la situación laboral de los trabajadores petroleros, como la necesidad de elevar el mínimo no imponible y el adicional de zona desfavorable»,
señaló el secretario general del sindicato de petroleros de Río Negro y Neuquén, Guillermo Pereyra. Además de éste, la dirigencia gremial estuvo representada por Mario Mansilla y Carlos Gómez (Chubut), Héctor Segovia (Santa Cruz) y Manuel Arévalo (personal jerárquico de Patagonia-Cuyo).

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