La economía argentina creció 9,4% en setiembre con respecto al mismo mes de 2002, lo que consolida las expectativas del gobierno de concluir el año con una expansión del orden de 7%, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El incremento interanual es el mayor registrado en 2003 por el índice Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) que elabora el INDEC. La economía acumula un crecimiento de 7,3% en los primeros 9 meses del año tras haber retrocedido 10,9% en 2002, el mayor retroceso del Producto Interno Bruto (PIB) en 100 años.
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El mayor nivel de actividad económica se logró a pesar de que en setiembre la industria registró una merma de 1,4% en relación con agosto, debido a la decisión de varias empresas de realizar una escala técnica en sus plantas y prepararlas para la mayor demanda que esperan para el último trimestre. Por lo tanto, se verificó un mayor nivel de actividad en el agro y los sectores de servicios, como el comercio.
El EMAE toma varios de los indicadores que sirven para confeccionar el Producto Bruto Interno (PBI), el cual, según el ministro de Economía, Roberto Lavagna, «está creciendo a un ritmo anual de 7%, sin aumento de precios».
Este crecimiento está avalado por un sostenido nivel de exportaciones, en especial, de productos como la soja y el petróleo, que tienen precios récord, y una reactivación del mercado interno, a partir de la salida de la convertibilidad que modificó los precios relativos. Por su parte, el director de Política Macroeconómica, José Luis Maia, consideró que con un aumento de 7% del PBI, «para el año que viene se podría esperar un arrastre que dé un crecimiento base de 2%».
Para el año próximo, Economía confía lograr un crecimiento de la economía en torno a 3% del PBI.