El grupo Telefónica intentará alcanzar una rentabilidad de más del 10 por ciento en el 2005 e incrementar los ingresos en un 50 por ciento durante los próximos tres años, para lo cual sus operaciones en México, Brasil y Portugal serán una herramienta clave, aseguró hoy el presidente de la compañía, Cesar Alierta.
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Alierta señaló que la estrategía para llevar a cabo estos objetivos será presentada mañana ante la Junta de Accionistas, que se reunirá en las afueras de Madrid, y que las metas del plan de negocios será llegar a una rentabilidad de capital empleado superior al 10 por ciento, cuando ese índice en el 2002 alcanzó al 7,4 por ciento.
Precisó que para llegar a este objetivo propondrá a los accionistas una mejora de la política de retribución accionarial, así como un nuevo método de remuneración de sus ejecutivos, incluido el suyo, y el del consejero delegado, Fernando Abril-Martorell.
También implementarán acciones para incrementar la clientela de ADSL (internet-banda ancha) superior a los cinco millones -hoy cuenta con 1,4 millones-, y consolidar el liderazgo del grupo en el mercado hispano-luso, con foco en las operaciones de México y Brasil.
El grupo Telefónica prevé también mantener el margen de ingresos antes de impuestos (Ebitda) por encima del 40 por ciento en el período 2003-2006 -en el 2002 fue del 10,5 por ciento- y confía en alcanzar un resultado neto positivo para todas sus actividades de aquí al 2005, señaló Alierta en un mensaje enviado a las autoridades bursátiles españolas.
El gigante de las telecomunicaciones español se fijó como objetivo "incrementar los ingresos en un 50 por ciento en moneda constante, desde el año 2002 al año 2006", y acumular un "flujo de caja libre superior a 20.000 millones de euros en el período 2003-2006".
De alcanzar esos resultados la firma tendría la "capacidad para repagar la deuda financiera en un período de cuatro años".
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