13 de diciembre 2000 - 00:00

Tenemos un nuevo presidente. ¿Y?

Si bien el Dow cerró en 10.794,44 puntos con una mejora de 0,24%, lo cierto es que ninguno de los otros grandes índices quedó en positivo. Incluso el mercado electrónico se desplomó 3,72%, quedando prácticamente en el mínimo de la jornada. El anuncio que finalmente la Corte Suprema daba vía libre para que George Bush se declarara como el próximo presidente de los EE.UU., evidentemente fue recibido con un bajísimo interés por el mercado.

Y no debe extrañar, ya que a partir de hoy se impone la realidad de que los próximos cuatro años, y a menos que el republicano demuestre (en caso de ser escogido por el Colegio Electoral, donde tiene mayoría de votantes, aun perdiendo en el voto popular) ser un eximio estadista, tendremos una de las presidencias más débiles en la historia de posguerra. Sin hacer distinciones políticas, esto es algo que para el mercado no será bueno. El otro argumento de la jornada fue que la inhabilidad del mercado para reaccionar obedeció al hecho de que ya se había "descontado" la victoria de Bush, algo que mirando el listado de ganadores y perdedores en lo que va de diciembre, tiene "pies de barro". Más concreto para explicar la merma del mercado fueron las noticias internas a la actividad, donde la advertencia de Compaq de una ciada en las ganancias del último trimestre y el anuncio de los analistas de Merrill Lynch que esperan que las ventas de equipos de capital de semiconductores crezca en 2001 aun por debajo de las últimas estimaciones que habían lanzado, fueron los dos hechos más notables. En el caso puntual del NASDAQ, las cosas fueron mucho peor de lo que a simple vista pare-cería, ya que a la apertura el mercado ganaba más de 2%, haciendo que la desmejora punta-punta, llegara casi a 6%. Esto incluso llegó a arrastrar a las blue chips, que si bien estuvieron todo el día del lado ganador, se movieron en una línea descendente oblicua de su máximo de 10.915 puntos en las primeras operaciones. La nota de color la pusieron los Bonos del Tesoro, que treparon llevando la tasa de largo a 5,466%, como si en lugar de una victoria republicana la de ayer hubiese sido una demócrata. En fin... sea cual sea la explicación de lo ocurrido (si es que alguna es válida), lo importante es que se quita algo de incertidumbre al mercado, no es que esto signifique ni alzas ni bajas sino simplemente algo más de tranquilidad para preocuparse por cosas realmente importantes.

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