Un lunes «negrito», para no exagerar los desniveles, pero que tomó a los mercados en toda la línea y esta vez resultando más duro el embate, sobre un par de nuestra región. El desplome a pique del Bovespa, el seguimiento de los mexicanos, mientras en Wall Street octubre no se quiere resignar a retirarse sin algún sustito. En nuestro mercado vino el día con algunos truenos, pero no aparecieron rayos y centellas como se vio en otros lares próximos. Y ya con esto (hay que conformarse con poco) se puede decir que el lunes duro pasó por aquí con perfiles más suaves. El Merval clásico tocó un «449» de máxima, aterrizó de emergencia en un mínimo de «439» y clausuró muy cerca, en los «440» y algo más.
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Se reunieron casi $ 60 millones de efectivo, pero los certificados fueron patrones indudables de la rueda y se alzaron con $ 44 millones. De ese modo, la actuación local se mantuvo discreta también en devenir de órdenes, esperando por mejores novedades exteriores y rogando por esa reunión de funcionarios locales con el FMI, para poder utilizar el acuerdo como ariete y forzar nuevas alzas. Los deterioros llegaron a picos de hasta 4% en varios papeles, en tanto las escasas plazas alcistas lo hicieron en máximos de 2%. Un lunes que abrió una brecha, en el remate de octubre, y forjando incertidumbres sobre lo que vendrá. El BURCAP dio la nota, con aumento de 0,7%, merced a las grandes naves de raíz española. Papel del día: Celulosa.
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