31 de octubre 2002 - 00:00

Turbulencia de Brasil aumenta la presión sobre las Calificaciones de algunos Bancos Globales (Ultima Parte)

No todos los riesgos son iguales

Los bancos internacionales con operaciones locales en Brasil enfrentan riesgos de una naturaleza distinta que aquellos con exposición a este mercado desde su casa matriz. Las operaciones de banca local enfrentan, por un lado, la carga de estar significativamente expuestas al gobierno a través de grandes carteras de títulos, mientras que, por otro lado, enfrentan el desafío del deterioro en el comportamiento de sus deudores, tanto corporativos como individuales, presionados por condiciones económicas desfavorables. Si bien los bancos deberán enfrentar el desafío de soportar estas presiones y es razonable esperar mayores costos crediticios y por ende una menor rentabilidad, en general el sistema bancario brasileño aún se mantiene muy rentable y con niveles de solvencia adecuados, lo cual bajo circunstancias normales, debería contribuir a manejar los desafíos que se presentan.

En un escenario de estrés de una reestructuración de deuda soberana, el sistema bancario local, como tenedor importante de deuda soberana, debería verse impactado. No obstante, el grado de impacto dependería mucho de las condiciones específicas de cualquier reestructuración de ese estilo, así como también de sus mayores implicaciones para el sistema bancario, fundamentalmente retiros de depósitos y daño al sistema de pagos.

Con respecto a la exposición internacional, la fuente principal de riesgo crediticio para estos tipos de reclamos es el sector corporativo brasileño, que representa más de la mitad de los US$66 mil millones de riesgos internacionales mantenidos por instituciones financieras, de acuerdo con el Bank for International Settlements (BIS). Por el contrario, la exposición internacional a instituciones financieras y para propósitos de financiamiento al comercio representa una pequeña parte de la exposición general.

A diferencia del gobierno, cuya deuda es en su mayor parte local, el nivel de deuda externa del sector privado brasileño es relativamente elevado y posee un perfil de relativamente corto plazo. Dentro de los próximos 12 meses, parte de la deuda actual vencerá o enfrentará amortizaciones significativas, que pueden derivar en incumplimientos de no lograr los deudores un refinanciamiento de sus obligaciones local o internacionalmente. No obstante, no se espera que los costos crediticios vinculados a los incumplimientos de pago locales sean significativos para la mayoría de los prestamistas, dado el grado de distribución de la exposición internacional entre los bancos internacionales. Sin embargo, algunos de los bancos internacionales que poseen una mayor exposición internacional en montos absolutos son aquellos (Citigroup, Flete, ABN y SAN) que también manejan operaciones locales considerables en Brasil, concentrando aún más sus riesgos.

Por último, existen algunas instituciones financieras expuestas a través de participaciones minoritarias en instituciones financieras brasileñas, siendo las más representativas BES y Credit Agricole S.A. (CASA, AA/Estable/A-1), ambas con participaciones minoritarias en Banco Bradesco S.A.; Commerzbank AG (A/Negativa/A-1) y CGD, ambas con participaciones en União de Bancos Brasileiros S.A. Unibanco (calificación en moneda extranjera: B+/Negativa/B) y Unibanco Holdings; y Hypo en Banco BBA. Ninguna de estas instituciones es considerada en la actualidad lo suficientemente importante como para generar un cambio de calificación, ya que el riesgo inherente en estas posiciones ya ha sido incorporado en sus respectivas calificaciones.

Conclusión: Monitoreo cercano de algunos bancos

A pesar de que, a diferencia del caso argentino, el sistema financiero brasileño permanece mayormente en manos de los brasileños (incluyendo al gobierno, que controla los dos principales grupos financieros del país), la exposición de las instituciones financieras europeas y estadounidenses es más considerable en términos absolutos, dada la escala más significativa del sistema financiero y sector corporativo de Brasil. Standard & Poor's considera que, en general, la mayoría de los prestamistas extranjeros de Brasil cuentan con la suficiente fortaleza financiera para absorber las consecuencias de la actual turbulencia en Brasil, y, como resultado, no se esperan medidas a tomar con respecto a las calificaciones. Si la calidad crediticia de Brasil no se estabilizara, algunas calificaciones enfrentarían nuevamente una presión. Se han identificado tres instituciones financieras SAN, Fleet y ABN-AMRO con una exposición significativa a un deterioro de la situación en Brasil. Las dos primeras instituciones habían absorbido recientemente considerables costos crediticios vinculados al colapso financiero de Argentina, lo cual, conjuntamente con otros temas específicos para cada banco, han reducido en parte su flexibilidad para enfrentar otro problema de envergadura. En esta etapa, la consecuencia más probable de la situación económica de Brasil es que los tres bancos tendrán menores ganancias de las operaciones brasileñas, mientras que también enfrentarán una pérdida del valor de sus inversiones como resultado de la devaluación de la moneda local, lo cual ejercerá un impacto negativo tanto en el desempeño financiero general como en los niveles de solvencia.


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