El feriado de ayer se instituyó para que la población recuerde, al menos en un día del año, a todos los que cayeron en acciones de guerra para hacer grande a Estados Unidos. Pero hoy debemos volver a la realidad de los mercados y la realidad, en vez de simplificarse, parece haber estado complicándose un poco más cada día (esto no significa que las acciones vayan a bajar o subir). Por lo pronto, es llamativo el incremento de los cuestionamientos a toda la industria de analistas de Wall Street. Esto comenzó el año pasado, con el pasaje de la regulación FD (Fair Disclosure) que obligó a las empresas a dar a conocer al gran público los mismos datos que tradicionalmente proporcionaban en privado a los analistas. Desde que la regulación está en vigencia, la crítica por ineptitud a los analistas no ha ido sino creciendo (es que sin información privilegiada no parecen capaces de aportar demasiado con sus análisis). El mes pasado, Laura Unger (por ahora presidiendo la SEC hasta que asuma el nuevo presidente de la entidad) efectuó una crítica abierta en contra de la maquinaria de los analistas, que parece haber eliminado de su vocabulario las estimaciones negativas, produciendo únicamente comentarios de color "rosa". De hecho, esto va mucho más allá de los propios analistas y abarca incluso los comentarios de periodistas y agencias de noticias que sólo presentan una visión unilateral del mercado. Si bien aún faltan algunas aclaraciones, parece que para el mes que viene el Congreso iniciará una serie de audiencias a fin de analizar los conflictos de interés que existen en esta industria, que consta de unos 2.000 analistas, de los cuales 700 están autorizados a firmar sus investigaciones. Por su parte, la industria del "re-search", que se engloba en la Association for Investment Management and Research, ha propuesto elaborar un código de conducta para sus miembros que es difícil que llegue a tiempo como para neutralizar la acción de los legisladores. El último villano con el que hubo de vérselas el Congreso fue Mike Milken y esto hace más de 10 años. Según el decir de algunos, los legisladores están más que deseosos de encontrar algún detractor del mercado a quien enjuiciar, para demostrar que son ellos los verdaderos defensores del pequeño inversor. Pero éste es solo uno de los aspectos en que está cambiando el mercado. Lo que está claro es que a pesar de todos los esfuerzos involucrados, las cosas no están andando demasiado bien en el mercado norteamericano. Afortunadamente, el mercado se mueve por cosas distintas de la realidad actual o del pasado.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario