La cúpula militar denunció golpe y escenificó su apoyo a Maduro

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El ministro de Defensa y uno de los hombes fuertes del régimen, Vladimir Padrino López, desestimó versiones de reyertas y proclamó la adhesión de la Fuerza Armada. Crece la tensión.

Caracas - La Fuerza Armada de Venezuela le dio ayer un espaldarazo a Nicolás Maduro, al calificar de “golpe de Estado” en marcha la autoproclamación del líder parlamentario opositor, Juan Guaidó, como presidente interino con respaldo internacional.

“Alerto al pueblo de Venezuela que se está llevando un golpe de Estado contra la institucionalidad, contra la democracia, contra nuestra Constitución, contra el presidente Nicolás Maduro, presidente legítimo”, aseguró el ministro de Defensa, el general Vladimir Padrino López, flanqueado por toda la cúpula militar.

Al leer un comunicado ante la prensa, el ministro señaló como autores de ese “plan criminal” a “sectores de ultraderecha auspiciados descaradamente por agentes imperiales”, que, dijo, buscan generar “caos y anarquía” en el país.

Hace dos semanas, The Washington Post había señalado que Padrino López había llegado a decirle a Maduro que debía renunciar, pero la cercanía entre ambos hombres fuertes del régimen quedó ratificada con los dichos de ayer.

Poco antes de ese pronunciamiento, ocho generales que comandan regiones estratégicas del país habían ratificado su “lealtad y subordinación absoluta” a Maduro, en mensajes difundidos por la televisión estatal.

La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), que se define como seguidora del fallecido Hugo Chávez (1999-2013) y “antiimperalista”, es considerada el principal sostén de Maduro. “Leales siempre, traidores nunca”, “Chávez vive, la patria sigue”, dijeron.

Los militares reiteran que están unidos, pero han mostrado fisuras: dos generales están detenidos vinculados con la activación de dos drones cargados con explosivos cerca de una tarima donde estaba Maduro el 4 de agosto y el pasado lunes 27 militares fueron detenidos tras sublevarse.

Según analistas, una eventual escalada de manifestaciones opositoras podría poner a prueba la determinación de los uniformados de reprimir para salvar a Maduro.

Las marchas del miércoles fueron la primera gran pulseada en las calles desde las protestas que dejaron unos 125 muertos en 2017. Guaidó anunció que la oposición se prepara para una gran marcha en la primera semana de febrero.

El miércoles, ante una manifestación que reunió a cientos de miles de personas en Caracas, Guaidó llamó a la Fuerza Armada a ponerse “al lado del pueblo y de la Constitución” y le reiteró la oferta de una ley de amnistía a quienes desconozcan a Maduro.

Para los analistas de Eurasia Group, el reconocimiento del alto mando militar sería vital para que Guaidó pueda liderar una transición, por lo que una “caída de Maduro no parece inminente”.

Maduro, en tanto, asistió ayer a una sesión en el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), dominado por el oficialismo, que ya ha ordenado a la Fiscalía investigar penalmente a los miembros de la Asamblea Nacional (parlamento), de mayoría opositora, al acusarlos de usurpar las funciones de Maduro.

En el acto y frente a Maduro, el presidente del TSJ, Maikel Moreno, advirtió que en el país se está gestando “un golpe de Estado” con injerencia extranjera.

“Denunciamos que en Venezuela se está gestando un golpe de Estado con la anuencia de gobiernos extranjeros con un vasto antecedente de conspiración y promotores de guerra fraticida en la región”, dijo el magistrado. Los jueces del TSJ, que ayer emplazaron a la Fiscalia a emprender acciones legales contra Guaidó, recibieron a Maduro y a su esposa, Cilia Flores, según se pudo ver en imágenes difundidas por la televisión VTV.

Agencias AFP, Reuters y Télam,

y Ámbito Financierodffds

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