Periodista: Como médico y precandidato a vicegobernador, ¿cuál es el diagnóstico de la Provincia?
Miguel Fernández: "Quizá los peronistas nos voten a nosotros porque somos los únicos que los podemos interpretar"
El compañero de fórmula de Néstor Grindetti destacó la importancia de ser "el único binomio de bonaerenses". Las dos caras de la UCR, la representación del interior y la necesidad de "darle plata a los intendentes, pero creerles".
-
Los gobernadores dialoguistas hacen equilibrio entre la crisis fiscal y las negociaciones con Milei
-
El gobernador Poggi anunció que impulsará una reforma constitucional en San Luis
Batalla. Miguel Fernández, intendente radical de Trenque Lauquen, acompaña a Néstor Grindetti en la fórmula que en las PASO de agosto buscará imponerse a la dupla de Diego Santilli y Gustavo Posse.
Miguel Fernández: Como viene marcando Patricia (Bullrich) Hay tres grandes problemas. Para empezar la economía, porque los empresarios, el comerciante o los emprendedores viven en una incertidumbre en el que hay conflicto con la cadena de suministros, con no saber si tomar empleados o no y porque la guita no alcanza. Un desorden económico que no encuentra solución. Como segundo punto, en el Conurbano la gente tiene miedo de salir a la calle. La inseguridad ya no es una queja, es una realidad. Se vive con miedo. La angustia se percibe y está claro que no es un problema. Y la tercera problemática es la educación. Los padres lo muestran. No solo por si hay o no hay clases o por el rol de los sindicatos. Los pibes no aprenden y tienen muchos problemas para entrar en el mundo universitario y laboral una vez que terminan. Estamos teniendo un cuello de botella con el desarrollo del país.
P.: Forma parte de un binomio que muestra como estrategia de campaña la pertenencia bonaerense. Grindetti como referente del GBA y en su caso, del interior. ¿Se puede seguir gobernando con la mirada clavada en el Conurbano?
M.F.: Claramente, no. Nosotros lo repetimos como un mantra: nosotros tenemos la mirada de los intendentes y el conocimiento de saber cómo se resuelven los problemas desde lo práctico. Por eso tenemos la posibilidad de pensar en que se puede gestionar de otra manera y por eso hablamos de autonomía municipal. No en lo formal sino que los intendentes tengan más libertad para gestionar lo que ya hacen sin papeles, pero de manera anárquica. Por eso es necesario una descentralización administrativa para poder tener una nueva relación entre el gobierno central y los 135 distritos. Con confianza, porque más allá de las elecciones, la política le tiene que responder a la gente. Es por eso que hay que darle más poder a los intendentes, pero creerles. Y para eso tenemos que discutir la plata que recibe la Provincia. Y eso es una ventaja porque hoy estamos de un lado del mostrador y desde diciembre vamos a estar del otro lado.
P.: Lograron lo que otras fórmulas no consiguieron desde el radicalismo, el PRO y el peronismo: llevar dos intendentes en el binomio.
M.F.: Sí, y quizá por eso logramos que los peronistas nos voten a nosotros porque somos los únicos que los vamos a poder interpretar.
P.: ¿Qué diferencia su fórmula de la Santilli-Posse?
M.F.: Lo que se pone en discusión ahora hasta las PASO es una cuestión de estilo y de formas de liderazgo. Después vamos a estar todos juntos. Nosotros somos un equipo. Patricia tracciona mucho. Ella habla desde un lugar que es sencillo de entender. No tiene palabras raras. Queda claro lo que dice cuando habla de ordenar la economía o lo referido a la seguridad. Tiene un vínculo con la gente muy importante. El afecto que tiene no lo vi muchas veces. Llega fácil. Cuando hablás con ella, es hablar con el vecino. Tiene carácter para encarar esto de lo que hablamos. Y con Néstor pensamos la Provincia de una misma manera. Le vamos a pedir a Patricia la plata de la provincia.
P.: Además del candidato del interior, es uno de los aspirantes del radicalismo. ¿Por qué la UCR no pudo competir con un postulante propio?
M.F.: Para lograrlo teníamos que poner uno competitivo. Y para eso hay que cambiar la cabeza. Quisimos tener los intendentes y lo conseguimos. Desde 2015 logramos llegar 32. Ahora los intendentes tienen que asumir el compromiso del territorio para salir a gobernar la provincia. Pero a los intendentes les gusta ser intendentes. Es una construcción y hay que aprender de los errores que se cometieron para lograr posicionar al candidato.
P.: ¿Manes podría haber sido el representante de esa construcción?
M.F.: Manes podría haber sido candidato a gobernador y también a presidente. Tiene cualidades personales, conocimiento e imagen. Es una muy buena base. Pero quizá hubo una oportunidad desaprovechada en el partido. De todos modos, es una dirigente que tiene un potencial importante a futuro.
P.: El radicalismo vuelve a secundar al PRO como ya pasó en 2015 con la fórmula Vidal-Salvador. En aquella oportunidad se habló de una UCR que no salía en la foto. ¿Por qué cree que en esta oportunidad será distinto?
M.F.: Porque con el binomio de intendentes se cambió la propuesta. Porque somos gente de acción y queremos que las cosas pasen. El radicalismo entendió y el PRO, también. Sabemos que los acuerdos logrados son más que una integración de fórmula. Pasamos de una alianza electoral a una alianza de gobierno.
P.: La UCR no logró poner un candidato propio e irá divida. ¿Existen dos radicalismos?
M.F.: Podría haber dos, pero la inteligencia está en tener dos que sean potentes. Somos más nosotros, pero es anecdótico. Tenemos un foro donde lo que nos une es la gestión y sabemos convivir. Tenemos miradas comunes y de mi parte voy a trabajar para que el radicalismo tenga más potencia para colocar candidatos en 2025 y 2027.
P.: ¿Si gana la PASO lo va a llamar a Posse para unificar al partido?
M.F.: Lo voy a convocar a Gustavo. Es un buen intendente y vamos a necesitar a muchos de los que no fueron por la reelección para que nos ayuden a gobernar.




Dejá tu comentario