Dilema: bajar más la tasa o elevar límite diario de compras

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El Banco Central aceleró el ritmo de baja de la tasa de interés de las Leliq, pero esto no alcanzó para frenar la caída del dólar, que perforó la cota inferior de la zona de no intervención. Por ese motivo, trascendió que la autoridad monetaria estaría negociando con los representantes del FMI la posibilidad de incrementar el monto máximo de compra de dólares diario (u$s50 millones) que estableció el Comité de Política Monetaria (COPOM) en su última reunión.

Fuentes de mercado consultadas, con llegada a los niveles decisorios del BCRA, indicaron que “por ahora están negociando”, pero que de alcanzarse un acuerdo, que debe incluir un aumento en el tope mensual (de casi u$s700 millones), la idea es que la medida sea puesta en marcha lo más rápido posible con el objetivo de evitar que la cotización de la divisa estadounidense siga cayendo aún más.

Desde el Central, en cambio, ratifican que los parámetros fueron establecidos por el COPOM y que no se modificarán antes de la próxima reunión del Comité, prevista para febrero.

La banda cambiaria tiene una amplitud de 30% entre el piso y el techo y los valores extremos se actualizan diariamente a un ritmo de 2% mensual. El precio del dólar contra el peso viene cayendo desde que se modificó la política monetaria a fin de septiembre. Desde la puesta en marcha del control de agregados monetarios y la meta de emisión cero, que regirá hasta mediados de año, la paridad peso/dólar bajó 10,3%, de $41,25 a la figura de $37,00.

La cota inferior de la banda a partir de la cual el BCRA está habilitado para intervenir comprando hasta u$s50 millones diarios está fijada hoy en $37,50, pero la paridad en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) llegó a ubicarse hasta 50 centavos por debajo. Aún pese a las subastas sorpresivas que realizó el Central, los precios apenas alcanzaban a reaccionar.

No pocos se habían jugado en el ROFEX, apostando a que la situación no podría mantenerse. De hecho, ayer el dólar rebotó 1,1% y con un alza de 40 centavos volvió al piso para quedar en $37,50, en una jornada muy volátil, en la que dato oficial de inflación de 2,6% en diciembre le dio una manito. El BCRA volvió a intervenir comprando 30 millones de dólares a $37,47.

Pese a este repunte, el análisis técnico sugiere que la tendencia del mercado parece claramente vendedora. Cuando se compara la convergencia de promedios móviles de las cotizaciones peso/dólar, tanto el MACD como el MACD Signal muestran valores negativos para la serie (12, 26, 9), resultado que desaconseja la toma de posiciones de largo plazo.

Otro dato: entre los corredores de cambio estiman que por las exportaciones de trigo restarían todavía ingresar unos u$s2.000 millones y otros 900 millones, por cebada. Cifras que deberían liquidarse en los próximos 45 días y que consideran un tanto excesivas para que las pueda absorber un mercado spot, que mueve alrededor de u$s600 millones diarios, sin que presione a la baja las cotizaciones.

A esa oferta hay que sumar las ventas de bancos y empresas que, salvo coberturas puntuales, desarman posiciones debido al elevado costo de mantener dólares, o directamente ingresan divisas para colocarse en activos en pesos, que ofrecen rendimientos de 44% para un plazo fijo básico y que llegan hasta 57,5% promedio para las colocaciones en Leliq.

En diciembre el BCRA removió el mínimo de 60% anual que había establecido para la tasa de sus Letras de Liquidez, pero apenas redujo el rendimiento a niveles de 59% durante el último mes de 2018. A partir de la baja de las expectativas de inflación que reflejó el último REM, la autoridad monetaria se animó a acelerar el ritmo: en lo que va de enero, el BCRA ya redujo 170 puntos básicos la tasa promedio de estos instrumentos, exclusivos para las entidades financieras, a 57,54%.

Ante la retracción de la demanda de crédito privado, tendencia que se mantendrá en el primer trimestre de 2019 (según admite la última encuesta de condiciones crediticias del BCRA) y el progresivo crecimiento de los depósitos a plazo (25% entre octubre y diciembre), a los bancos no les queda otra alternativa que aplicar mayormente sus recursos prestables a las Leliq.

En el mercado, varios analistas coinciden en que, por esa razón, está sobrando tasa. El stock de estas letras se incrementó 23,8% entre la segunda semana de diciembre y la primera de enero, según el Informe Monetario Diario del BCRA. Pasó de $687.536 millones a $851.417 millones en esos 30 días.

El dilema entre intervenir con más volumen en el mercado de cambios o bajar más decididamente las tasas tiene su grieta.

Algunos sostienen que el Central ya debería estar pagando menos de 55%, nivel que consideran compatible con un dólar de 38 pesos. No ven con buenos ojos que se expanda la cantidad de dinero por compras de dólares y al mismo tiempo esterilice parte de la emisión con una tasa real altamente positiva (la inflación esperada es de 30%).

Del otro lado, no faltan los que opinan que el esquema inaugurado en octubre solo funciona si el Central aumenta la oferta de dinero por la ventana de la compra de divisas, cuyo efecto monetario expansivo, según el acuerdo con el FMI, no está obligado a neutralizar.

En realidad, no parece estar claro si la demanda de dinero aumentó o si es un espejismo provocado por la tasa de interés. Y la falta de certeza justifica la prudencia, porque se trata de un delicado equilibrio entre tasa, recesión, dólar e inflación.

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