Compañía Mega acaba de concretar uno de los hitos más importantes de sus 25 años de historia. La firma inauguró un nuevo tren de fraccionamiento en Bahía Blanca, una obra que demandó una inversión de u$s260 millones y que permitirá aumentar hasta un 50% la capacidad de producción de líquidos del gas natural (NGLs), acompañando el crecimiento de Vaca Muerta y la expansión de la producción de gas natural en la Cuenca Neuquina.
Tomás Córdoba, de Compañía Mega: "Sumaremos 50% más de exportaciones con una obra clave para Vaca Muerta"
La compañía inauguró un nuevo tren de fraccionamiento en Bahía Blanca tras una inversión de u$s260 millones y avanza con un proyecto adicional por u$s360 millones bajo el RIGI. Su CEO, Tomás Córdoba, explica cómo la infraestructura permitirá acompañar el crecimiento del gas de Vaca Muerta, incrementar la producción de líquidos y potenciar las exportaciones energéticas argentinas.
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"Si la infraestructura no crece, el desarrollo de Vaca Muerta encuentra limitaciones", aseveró Tomás Córdoba, CEO de Compañía MEGA.
La obra forma parte de un plan integral de inversiones por u$s650 millones que la compañía viene ejecutando entre 2023 y 2028. En paralelo, Mega presentó al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) una nueva etapa por u$s360 millones destinada a ampliar la capacidad de transporte y procesamiento de líquidos mediante nuevas estaciones de bombeo e infraestructura complementaria.
Desde el inicio de sus operaciones en 2001, Mega se consolidó como uno de los principales actores del segmento midstream argentino. Actualmente procesa cerca del 40% del gas natural producido en la Cuenca Neuquina, opera un sistema integrado que conecta Neuquén con Bahía Blanca a través de un poliducto de 600 kilómetros y se posiciona como el principal exportador argentino de GLP y gasolina natural, además de ser el principal proveedor de etano para la industria petroquímica nacional.
Al frente de esta nueva etapa se encuentra Tomás Córdoba, CEO de Compañía Mega desde 2024. Abogado egresado de la Universidad de Buenos Aires, especialista en finanzas y con más de 15 años de experiencia en posiciones ejecutivas dentro del sector energético, Córdoba lideró previamente MetroGAS y ocupó cargos gerenciales en distintas compañías de la industria.
En diálogo con Energy Report tras la inauguración del NTF, analizó el impacto de la nueva inversión, los próximos pasos bajo el RIGI y el rol estratégico que tendrá Mega en la expansión de Vaca Muerta.
Periodista: ¿Qué representa para Mega la puesta en marcha del nuevo tren de fraccionamiento?
Tomás Córdoba: Para nosotros es un momento único en nuestra historia. No solo porque inauguramos un nuevo tren de fraccionamiento que nos va a permitir ampliar la capacidad de producción hasta un 50% respecto de la producción actual, sino porque representó una obra de gran magnitud, de unos u$s260 millones, compleja, con tres años de ejecución y que nos posiciona de manera única para el futuro. El futuro implica cada vez más presencia de líquidos del gas natural en la producción de Vaca Muerta y la forma que encontramos de capturar esa oportunidad es creciendo en infraestructura. Estamos ampliando nuestra capacidad para producir etano, propano, butano y gasolina natural porque crece la producción de gas y petróleo en Vaca Muerta y eso nos permite acompañar ese crecimiento desde Bahía Blanca. Además, esta inauguración coincide con los 25 años de operaciones de Mega, por lo que tiene un valor simbólico muy importante.
Periodista: ¿Cómo se vincula esta obra con el desarrollo de Vaca Muerta?
T.C.: Mega nació para acompañar el pico de producción de Loma de la Lata. Toda la infraestructura que construimos hace 25 años estaba pensada para procesar los líquidos del gas natural de la Cuenca Neuquina. Hoy estamos viviendo algo parecido, pero con Vaca Muerta como protagonista. Así como en aquel momento se apostó a una visión de largo plazo, ahora acompañamos el crecimiento del shale con más infraestructura, más tecnología y más capacidad. Es una nueva etapa del desarrollo energético argentino.
Periodista: ¿Qué nivel de producción esperan alcanzar?
T.C.: Ya alcanzamos un nivel que nos permitió pasar de aproximadamente 4.800 toneladas por día a unas 5.160 toneladas diarias. Con la nueva inversión que presentamos para su adhesión al RIGI, estimada en unos u$s360 millones, podremos completar la utilización del nuevo tren de fraccionamiento y llegar a unas 7.200 toneladas por día. Eso representa prácticamente el 50% de crecimiento respecto de los niveles actuales.
Periodista: ¿En qué consiste esa segunda etapa de inversiones?
T.C.: La inversión ya comenzó. El proyecto contempla principalmente dos nuevas estaciones de bombeo y algunas obras complementarias. Estimamos que la ejecución estará terminada en 2028, momento en el que podremos aprovechar plenamente toda la capacidad del nuevo tren de fraccionamiento.
Periodista: ¿Dónde estarán ubicadas esas nuevas estaciones?
T.C.: Una estará en La Adela, en La Pampa, y la otra en General Roca, Río Negro. Lo que permiten es incrementar el flujo de líquidos de gas natural hacia Bahía Blanca. Con el nuevo tren resolvimos el primer cuello de botella, que era la capacidad de fraccionamiento. Ahora necesitamos que lleguen más líquidos para procesar. Para eso ya presentamos un RIGI en marzo y actualmente está en proceso de evaluación. Somos optimistas respecto de una aprobación en el corto plazo.
Periodista: ¿Cómo financiaron estas inversiones?
T.C.: Combinamos distintas herramientas. El año pasado realizamos una emisión de obligaciones negociables por u$s60 millones y obtuvimos además un financiamiento bancario por u$s100 millones otorgado por ICBC. Para las necesidades futuras prevemos seguir combinando mercado de capitales y financiamiento bancario, buscando siempre optimizar el costo financiero.
Periodista: ¿Qué impacto puede tener esta expansión en términos de exportaciones?
T.C.: Tomando como referencia 2025, cuando facturamos aproximadamente u$s650 millones, de los cuales cerca de u$s400 millones provinieron de exportaciones, un crecimiento del 50% de nuestra capacidad podría traducirse en un incremento prácticamente proporcional de la facturación. Si ese crecimiento adicional estuviera concentrado en propano, butano y gasolina natural, que son productos con fuerte perfil exportador, gran parte de ese aumento se transformaría directamente en mayores exportaciones. La gasolina natural se exporta prácticamente en su totalidad y el mercado local de GLP está abastecido, por lo que toda producción incremental encuentra salida en mercados externos.
Periodista: ¿Ya tienen destino para la producción adicional?
T.C.: Tenemos contratos de largo plazo para abastecimiento de GLP, principalmente con Petrobras. Naturalmente, a medida que crezca nuestra producción seguiremos ampliando nuestra cartera comercial, pero la orientación exportadora de estos productos es muy clara.
Periodista: ¿Por qué considera que esta es una obra estratégica para Vaca Muerta?
T.C.: Porque toda la producción no convencional de gas y petróleo genera una enorme cantidad de líquidos asociados. Esos líquidos deben separarse antes de que el gas pueda destinarse al consumo residencial, industrial o a la generación eléctrica. Nosotros hacemos esa separación, los transformamos en productos de valor agregado y luego los comercializamos. Si la infraestructura no crece, el desarrollo de Vaca Muerta encuentra limitaciones. Hace falta más capacidad de acondicionamiento en origen y más capacidad de fraccionamiento para darle valor a esa producción. Nosotros solemos decir que transformamos un recurso natural en productos exportables, petroquímicos e industriales. Esa es la función estratégica de Mega dentro de toda la cadena energética.
Periodista: ¿Cómo observa el futuro del sector energético argentino?
T.C.: Con mucho optimismo. Argentina tiene una abundancia de recursos extraordinaria y necesita la mayor cantidad posible de inversiones, infraestructura y compañías participando del desarrollo. Pasamos de discutir la escasez energética a gestionar la abundancia de recursos. Ese es un desafío muy diferente y genera enormes oportunidades.
Periodista: ¿Después del nuevo tren y del proyecto RIGI pueden venir nuevas ampliaciones?
T.C.: Sin dudas. Creemos que este es un paso más dentro de un tablero mucho más amplio de oportunidades de inversión. Así como avanzamos con este tren de fraccionamiento y con el proyecto presentado al RIGI, seguimos evaluando permanentemente nuevas alternativas de crecimiento en toda nuestra infraestructura integrada. El crecimiento de Vaca Muerta abre oportunidades que hace algunos años ni siquiera existían. Nuestra tarea es identificar dónde invertir para generar el mayor valor posible y acompañar el desarrollo energético de Argentina.




