29 de agosto 2001 - 00:00

Aires vieneses en el Colón: se verá hoy "La viuda alegre"

Carlos Feller
Carlos Feller
(28/08/2001) Se verá hoy en el Teatro Colón, en función de Gran Abono, la más exitosa de las operetas vienesas, «La viuda alegre» de Franz Léhar. Será la primera vez que este título se represente en versión integral y en idioma alemán.

Protagonista de la puesta actual será la celebrada Frederica von Stade, para quien el Metropolitan de Nueva York hizo un montaje especial el año pasado. La última vez que el público del Colón oyó a Von Stade fue en la recordada versión de «Pelléas et Mélisande» de Claude Debussy.

Como el conde Danilo Danilovich vuelve el barítono inglés Sir Thomas Allen, quien cantó el guardabosques en «La zorrita astuta» de Léos Janacek la temporada pasada. El papel característico del Barón Mirko Zeta lo hará el bajo argentino Carlos Feller, a quien se ve con frecuencia en discos y videos editados en Europa, ya que lleva 32 años radicado en Alemania y en permanente actividad.

En un intervalo de los ensayos dialogamos con Feller, cantante de larguísima trayectoria y de quien los argentinos no tienen muchas ocasiones de disfrutar de su arte (aquí no se lo escucha desde 1990, cuando participó en «Cossi fan tutte» de Mozart). «Yo me fui de la Argentina en 1958, porque mi maestra de canto, de aquel entonces, me decía, 'Carlos viaje a Europa, aquí en Buenos Aires hay un solo teatro lírico, es muy difícil abrirse camino, vaya a Alemania. Yo hace muchos años que vivo en Colonia, fíjese lo que hay alrededor de Colonia, Düsseldorf, Bonn; cada uno tiene su teatro de ópera con elenco, orquesta y coro', esa fue la razón por la que me fui. Pero no fue muy fácil, yo soy una persona muy sentimental, pero me largué y tuve suerte».

Periodista: ¿En qué consistió esa dificultad?


Carlos Feller
: Yo había viajado con el teatro de Opera de Cámara de aquel entonces, que había sido fundado por Roberto Kinski, Martín Eisler y Enrique Sivieri. Fuimos para la Exposición Mundial de 1958 en Bélgica y dimos funciones en París, Manchester y Londres. Allí me escuchó una agente mientras yo hacía el «Maestro di Capella» de Cimarosa, y me invitó a dar una audición en Glyndebourne. Lo hice. Después conseguí mi primer contrato en la Opera de Mainz y meses más tarde me llamó esa agente, que necesitaba un sustituto urgente para Don Alfonso. Ellos sabían que yo había cantado ese papel en el Colón, dirigido por Erich Kleiber, y eso fue lo que abrió el camino. Ahí le empecé a tomar el gustito de estar en Europa y empecé a quedarme y ...ya van 43 años.

Actividad

P.: ¿Trabajó constantemente?

C.F.: Trabajé en Glyndebourne y, en los '80, debuté en el Metropolitan, también con «Cossí fan tutte». El personaje de Don Alfonso marcó mi destino. Después me contrataron para hacer el Barbero con Julius Rudel (que ahora mismo nos está dirigiendo aquí, en el Colón). Más adelante tuve la ocasión de conocer a John Elliot Gardiner, con quien hice «Las bodas de Figaro» y «Cossì fan tutte», que se grabó.

P.: ¿Dónde hizo antes el papel que va hacer en «La viuda alegre?»


R.:
No lo canté nunca. Lo voy hacer por primera vez aquí, espero que salga bien.

P.: ¿Se siente cómodo?

C.F.:
Sí, es un papel muy simpático, es el papel del viejo que está casado con una chica joven, lo de siempre... Esta opereta tiene momentos muy buenos; la música lo es y el argumento tiene sustancia. Es un papel que cuando cante muchas veces le voy a encontrar matices. No es mucho haber ensayado sólo tres semanas.

P.: Tiene algún secreto para conservar la voz intacta después de tantos años?


C.F.:
No le voy a decir la que la voz está tan bien como hace 30 años, ya está un poco más pesada. Lo importante es llevar una vida muy disciplinada. Le dije a mi familia que no puedo hacer ninguna visita ni quiero que me visiten porque me concentro en la opereta, yo creo que ésa es la forma de que uno se sienta físicamente bien y vocalmente bien. Después de la última sí vamos a enfiestarnos todos.

P.: ¿Vive solo en Colonia?

R.:
No, vivo con mi hija, que es técnica en una radio. También tengo un hijo médico que vive en Lübeck.

El reparto de
«La viuda alegre» se completa con el tenor Paul Groves, a quien se acaba de escuchar en «La carrera del libertino»; John Hurt será Njegus y a la argentina Carina Höxter le toca asumir el compromiso de Valencienne. Para la producción, que está basada en la comedia de Henri Meilhac «L'attaché d'ambassade», se convocó al veterano director de orquesta vienés Julius Rudel, una batuta legendaria. La régie estará a cargo del iraní Lofti Mansouri, la escenografía será de Michael Yeargan, el vestuario de Mini Zuccheri, el diseño de iluminación de Roberto Traferri y la coreografía de Rodolfo Lastra. El Coro Estable, como es habitual, será dirigido por Vittorio Sicuri.

A la función de hoy le seguirán la de mañana (Abono Nocturno Tradicional); viernes 31 (Abono Nocturno Nuevo); domingo 2 de setiembre a las 17 (Abono Vespertino); miércoles 5 (Abono DAIA) y una Función Extraordinaria el viernes 7.

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