7 de diciembre 2000 - 00:00
"Al público lo fastidian los subsidios"
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Díaz Salgado y Federico Luppi
Rafael Díaz Salgado: Conozco a Manane desde 1987, cuando participaba en «Luna de lobos», sobre los maquís españoles que resistieron al franquismo en los montes de León. Ahora, trece años después, le estoy coproduciendo «Pasos perdidos», un drama psicológico que me parece muy bonito, sobre una chica que debe plantearse su identidad. Mi socio argentino es Isidro Miguel, con quien ya hicimos una de aventuras «La ley de la frontera», de Adolfo Aristarain. Lo llamé, me contó claramente la situación financiera, y, pese a ello, aquí estamos: «Pasos perdidos» se hace sin créditos oficiales. Y me parece bien, porque me consta cómo se fastidia el público cuando ve eso de las subvenciones y los créditos estatales.
Periodista: ¿Cómo entró usted al cine?
R.D.S.: A través de la literatura, y de mi buena fama como empresario económico. Este es un negocio muy arriesgado, mitad arte y mitad industria, y hay que saber evaluarlo. A favor tengo películas como «La marrana», de José Luis Cuerda, que hicimos para reírnos del V Centenario, «Caín», de Manuel Iborra (con quien pronto haremos una comedia sobre libro de Angeles Mastretta), una del portugués Joaquim Leitao, «Adan y Eva», dos de Pilar Miró, dos de García Berlanga...
P.: ¿Cómo es trabajar con Berlanga?
P.: ¿La película era «Tu nombre envenena mis sueños»?
R.D.S.: Sí. Me tocó acompañarla en su última película. También me tocó la última de Berlanga, porque, con 80 años, no quiere dirigir más. En cambio está desarrollando con nosotros una idea suya muy buena: la construcción de un gran estudio en su tierra, Alicante, con todas las de la ley, incluyendo hoteles, piscina para tomas submarinas, y tecnología de última generación. Queremos que dentro de tres años sea el mejor estudio europeo, la California europea, una Universal en pequeñito, porque también tenemos en cuenta a los turistas, en fin, un estudio capaz de atraer hasta a los americanos.
P.: Como cuando Samuel Bronston iba a hacer sus superproducciones a España.
R.D.S.: Precisamente en Alicante.
P.: Pasando a otra cosa. ¿Cuánto cuesta una entrada de cine en España?
P.: Con nada. Cuanto mucho, compra la película en 20.000 dólares y a perpetuidad.
R.D.S.: Eso es increíble. En España hay sanciones muy gordas si una empresa de televisión digital no invierte en cine, tanto da que sea la de Telefónica o la del Grupo Prisa. Y precisamente la competencia entre ambas es lo que más ayuda al cine español.



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